Desde diciembre a marzo, el costo de la canasta familiar de productos alimenticios básicos ha crecido un 88,27 %. Y hoy el 50% de los trabajadores argentinos gana menos de $400 (Clarín 3/4/02), es decir está por debajo de la línea de pobreza. La mayoría de los gráficos se cuenta en esa franja de la estadística.
La ofensiva patronal contra el salario no sigue solo el camino sinuoso de la devaluación y la inflación sino en muchos casos el de la rebaja directa; esto ya lo hemos sufrido en infinidad de talleres, como Ipesa, Crónica, etc.
¿Cómo se explica que el sindicato no esté planteando un aumento salarial de emergencia? ¿Será que nuestros dirigentes no tienen que vivir con un ingreso obrero, no hacen sus compras en el almacén, no viajan en colectivo….?
El agravamiento de la quiebra industrial con sus secuelas de cierres de empresas (Quebecor), de despidos y suspensiones en masa (Crónica) es junto a la tregua de los sindicatos un descomunal factor de contención.
Pero la necesidad de una acción colectiva del movimiento obrero en defensa de nuestro trabajo, de nuestro salario, de nuestra salud, se hace cada día mas patente.
La huelga general que necesitamos vendrá de abajo. La gestan la lucha triunfante de los municipales de San Lorenzo por aumento de salarios, la huelga indefinida de los docentes de Rio Negro, el paro ferroviario, la lucha de Zanon y Brukman.
Esa es la alternativa que impulsamos. Por eso construimos el Bloque Piquetero y fuimos protagonistas de la asamblea nacional de ocupados y desocupados; por eso nos movilizamos el 11 en apoyo a Brukman y El Gráfico y estaremos el 20 junto a las asambleas populares en el cacerolazo nacional por el programa votado en el plenario sindical convocado por el Bloque Piquetero, que incluye entre otros puntos:
Aumento de emergencia de un 50% para todos los trabajadores, fijación de un mínimo de $600 actualizado desde el 1º de Enero de acuerdo a una canasta básica de alimentos e indexación de todos los salarios según la inflación.
Rechazo a todo aumento de tarifas y servicios públicos; excepción de su pago a los desocupados y tarifas sociales a todo aquel que gane menos de $600.
Control de precios mediante apertura de los libros de los pulpos capitalistas a las organizaciones obreras y populares.
Defensa del aguinaldo.
Prohibición de despidos y suspensiones. Reapertura de todas las fábricas cerradas mediante su estatización y puesta en funcionamiento bajo control obrero.
Reparto de horas de trabajo sin afectar el salario. Plan de obras públicas por puestos genuinos de trabajo.
Por eso impulsamos el 1º de Mayo un acto unitario en Plaza de Mayo que sea la oportunidad de una gigantesca movilización política contra el gobierno hambreador y su mandante, el F.M.I. Para que se vayan todos: los Duhalde y los Alfonsín, los Escasany, los Daer y los Ongaro.
miércoles, 10 de abril de 2002
POR EL TRABAJO, EL SALARIO, LA SALUD….FUERA DUHALDE Y EL FMI
Desde diciembre a marzo, el costo de la canasta familiar de productos alimenticios básicos ha crecido un 88,27 %. Y hoy el 50% de los trabajadores argentinos gana menos de $400 (Clarín 3/4/02), es decir está por debajo de la línea de pobreza. La mayoría de los gráficos se cuenta en esa franja de la estadística.
La ofensiva patronal contra el salario no sigue solo el camino sinuoso de la devaluación y la inflación sino en muchos casos el de la rebaja directa; esto ya lo hemos sufrido en infinidad de talleres, como Ipesa, Crónica, etc.
¿Cómo se explica que el sindicato no esté planteando un aumento salarial de emergencia? ¿Será que nuestros dirigentes no tienen que vivir con un ingreso obrero, no hacen sus compras en el almacén, no viajan en colectivo….?
El agravamiento de la quiebra industrial con sus secuelas de cierres de empresas (Quebecor), de despidos y suspensiones en masa (Crónica) es junto a la tregua de los sindicatos un descomunal factor de contención.
Pero la necesidad de una acción colectiva del movimiento obrero en defensa de nuestro trabajo, de nuestro salario, de nuestra salud, se hace cada día mas patente.
La huelga general que necesitamos vendrá de abajo. La gestan la lucha triunfante de los municipales de San Lorenzo por aumento de salarios, la huelga indefinida de los docentes de Rio Negro, el paro ferroviario, la lucha de Zanon y Brukman.
Esa es la alternativa que impulsamos. Por eso construimos el Bloque Piquetero y fuimos protagonistas de la asamblea nacional de ocupados y desocupados; por eso nos movilizamos el 11 en apoyo a Brukman y El Gráfico y estaremos el 20 junto a las asambleas populares en el cacerolazo nacional por el programa votado en el plenario sindical convocado por el Bloque Piquetero, que incluye entre otros puntos:
Aumento de emergencia de un 50% para todos los trabajadores, fijación de un mínimo de $600 actualizado desde el 1º de Enero de acuerdo a una canasta básica de alimentos e indexación de todos los salarios según la inflación.
Rechazo a todo aumento de tarifas y servicios públicos; excepción de su pago a los desocupados y tarifas sociales a todo aquel que gane menos de $600.
Control de precios mediante apertura de los libros de los pulpos capitalistas a las organizaciones obreras y populares.
Defensa del aguinaldo.
Prohibición de despidos y suspensiones. Reapertura de todas las fábricas cerradas mediante su estatización y puesta en funcionamiento bajo control obrero.
Reparto de horas de trabajo sin afectar el salario. Plan de obras públicas por puestos genuinos de trabajo.
Por eso impulsamos el 1º de Mayo un acto unitario en Plaza de Mayo que sea la oportunidad de una gigantesca movilización política contra el gobierno hambreador y su mandante, el F.M.I. Para que se vayan todos: los Duhalde y los Alfonsín, los Escasany, los Daer y los Ongaro.
domingo, 24 de noviembre de 1996
Vencido el convenio, PARITARIAS YA
Apoyemos los talleres en lucha
Vencido el convenio, PARITARIAS YA
En la batería flexibilizadota de Menem ocupa un lugar preponderante la caducidad de los convenios. A partir de ella se habilitarían los convenios por empresa y hasta por secciones o individuos. De tal manera que esas normas podrían perforar la ley “hacia abajo”, algo que hasta ahora estaba prohibido. Por eso decimos que la derogación de los convenios entraña la abolición práctica del derecho laboral.
En caso de prosperar esto, los gráficos quedaríamos automáticamente desamparados porque nuestro convenio se divide en dos partes; una general firmada en 1989 y otra, referida a las categorías, que data de 1975. En un caso tiene 7 años, en el otro 21 años. Quedaríamos de inmediato a la merced de las patronales.
Tan vencido está el convenio que establece ramas que no existen más como la linotipia, tipografía e impresión tipográfica. Las maquinarias descriptas ya no existen y las que operamos no están categorizadas. Lo cual lleva en los hechos a la categorización empresa por empresa donde las patronales compiten a la que paga menos categoría.
Este solo hecho justifica la preparación de un anteproyecto y la convocatoria al gremio para luchar por él.
Pero hay razones aún más urgentes. Las patronales no esperaron a Menem, o mejor dicho ellas “le dan letra” y se apoyan en lo que ya recorrió el gobierno en materia de flexibilidad (ley Pymes, empleo temporario, recurso de crisis, polivalencias, tercerizaciones, etc.)
Sólo en esta primavera, 30 gráficos de Celoprint luchan contra un cierre con recurso de crisis para concentrar su producción en San Luis; Rotográfica está rechazando un recurso para rebajar 15 por ciento salarios, extender la jornada 2 horas y despedir a 25 compañeros al 50 por ciento y en cuotas; La Nación soporta traslados y sobrantes por la imposición de las 12 horas y las tercerizaciones; Indugraf impuso vacaciones en invierno argumentando mayores boletas de energía en verano ante el Ministerio; Balado Buschi “negreó” $200 y eliminó de cuajo los tickets; Impresora Americana forzó las extras al 30 por ciento; en Muresco los compañeros resisten las vacaciones fraccionadas; Atlántida enfrentó el cierre de una rotativa al momento de renovar sus cuatro turnos y así de corrido.
En medio de los tarifazos, rebajas de salarios; en medio de la desocupación, extensión de jornada o rebaja de extras, ¿necesitamos o no paritarias los gráficos?
Si así actúan las patronales ahora, ¿qué nos espera si las leyes pasan por el Congreso o salen por decreto?
La paritaria de industria, necesaria en todos los gremios, en gráficos es de vida o muerte, porque somos 12 o 15 mil gráficos atomizados en centenares de talleres en todo Buenos Aires. Podemos cobrar una fuerza social apreciable sólo en el marco de un Convenio Colectivo.
Es incluso vital que la paritaria sea de orden nacional, algo que el ongarismo quebró hace más de 20 años. Decenas de firmas tienen plantas en La Rioja, San Luis y La Pampa, nacidas de la promoción industrial y continuadas por la aguda superexplotación y los bajos salarios en el interior, que “compiten” con los de Capital.
Este punto ha llevado a la Naranja Gráfica a reclamar mediante sus congresales de minoría un inmediato congreso unificado de FATI (Federación Nacional), para denunciar todos los convenios y abrir una paritaria nacional gráfica.
El movimiento obrero tiene que plantear el retiro de los proyectos flexibilizadotes del parlamento, pero esa consigna va unida a la denuncia de los convenios y la convocatoria a paritarias, de manera de agruparse en una plataforma reivindicativa y de lucha. Esta unidad de propósitos es esencial para quebrar la ofensiva patronal en su conjunto e interesar a los compañeros en un programa positivo: aumento salarial, derogación de la flexibilidad, subsidio al desocupado de $500, reducción de jornada sin afectar el salario ante suspensiones o despidos, categorización de toda la actividad.
Nestor Pitrola
Congresal por la mínoría Naranja
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