Mostrando entradas con la etiqueta trabajadores graficos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta trabajadores graficos. Mostrar todas las entradas

lunes, 26 de septiembre de 2011

Carta de los trabajadores de Labels Plast al gremio gráfico

Labels Plast es una empresa de etiquetas de un centenar de trabajadores, una parte mayoritaria encuadrada en gráficos y otra en plásticos. Hace dos años, por impulso de un grupo de compañeros, logramos organizarnos y elegir delegados.

Las condiciones de trabajo que soportamos son tremendas: no solo por los salarios de hambre, las categorías rebajadas y los ritmos extenuantes sino por el hecho gravísimo de que dentro de la empresa debemos tolerar a un grupo de gendarmes y guardias de seguridad armados que nos siguen hasta el baño; lo cual además refuerza los atropellos constantes de patrones y jefes.

A medida que empezamos a plantear nuestros reclamos la tirantez con la patronal creció. Pensamos que el apoyo del sindicato serviría para contrarrestar esta presión pero cada vez que propusimos alguna iniciativa chocamos con los asesores (por ese entonces los señores Ruiz y Moro de la sede de Morón).

Ellos cajonearon todas las denuncias que presentamos en el Ministerio de Trabajo y nos recriminaron que hayamos elevado el caso al INADI. Peor aún nos desautorizaron para realizar una asamblea cuando despidieron a un compañero.

Después de un año de no encontrar la menor respuesta les solicitamos a los dirigentes de la sede de norte ser asesorados por ellos pero nos respondieron que la secretaría de organización se oponía y nos volvieron a remitir a Morón.

Los trabajadores se pronunciaron

Para las elecciones la patronal desplegó una gran campaña con el fin de desplazarnos: armó una lista propia y repartió premios y castigos para asegurar los votos. En una reunión de delegados de la que participamos se votó - por propuesta de un delegado de otro taller y contra la posición de los asesores – movilizarse a la puerta de la fábrica el día de la elección para apoyarnos. Fue un acto muy importante que nos ayudó a enfrentar los aprietes e impedir que votaran jefes y supervisores.

Pese a todas las maniobras logramos retener la comisión interna por un margen importante. Pero lejos de darse por vencida la empresa decidió redoblar su ofensiva y empezó una cruzada para impugnar los resultados denunciando que habíamos impedido votar a compañeros cuando la realidad es que se trató de cinco supervisores (algo de todos modos no cambiaría el resultado con lo cual la impugnación es doblemente absurda).

El rol nefasto del sindicato

Lo grave es que es el sindicato, asociándose ahora sin disimulo a la patronal, hizo lugar a la impugnación y en forma sigilosa llamó a una asamblea, de un día para otro, e hizo votar con la participación de los jefes una revocatoria de nuestro mandato. Esa asamblea que dirigió Mario Abraham en persona fue trucha, no participó el turno noche y ni siquiera tenía un temario anunciado.

Es penoso que un sindicato que impide que los trabajadores realicen asambleas para enfrentar despidos o luchar por el salario, que jamás movió un dedo para denunciar el hecho aberrante de tener a la gendarmería adentro de un taller, se ponga al cabeza de una operación abiertamente impulsada por la patronal para sacarse de encima a una comisión interna que no aceptó ser comprada.

La nueva elección se realizó con el mismo sigilo que la asamblea (como actúan los ladrones). Al día siguiente del anunciado, a las 5.00 hs. y sin la presencia ni el aviso previo a los delegados, aparecieron los caraduras con la urna para que los trabajadores voten, a punta de fusil, una única lista (precisamente la que perdió en la elección verdadera) y sin que nadie pudiera constatar quién y qué se votó.

¡Paremos los despidos!

Apenas un día después empezaron los despidos de los compañeros que rechazaron esta porquería. ¡Qué verdadera bancarrota moral la de esta dirección sindical que ataca a los trabajadores en alianza con la empresa para defender vaya a saber qué beneficio personal!

Hacemos saber a todo el gremio y en particular a los delegados honestos que vamos a luchar contra esta porquería con todos los recursos que tengamos a mano. Denunciamos la entregada de que fuimos víctimas por parte de todos los dirigentes (empezando por los mencionados Ruíz y Moro, siguiendo por Moyano de norte, Amichetti y desde ya Abraham); algunos actuando directamente contra nosotros y otros como cómplices que nada hicieron para impedirlo.

Sabemos que ahora van a salir a decir cualquier cosa de nosotros para embarrar la cancha. Incluso a “acusarnos” de ser de la Lista Naranja como si eso fuese un crimen que justifica sus agachadas.

Todos los que conocen la trayectoria de la interna de Labels Plast saben que somos independientes, que hemos participado siempre de las reuniones de delegados y hasta de la conformación de la Juventud Gráfica, que en todo este tiempo respetamos la “organicidad” y seguimos - aún sin estar de acuerdo - las orientaciones del gremio. ¡Y este fue nuestro gran error! Por culpa de seguir al sindicato terminamos en el desastre actual.

Esta reflexión debería ayudar a las muchas internas que por confusión se mantienen en la orbita de la Lista Verde y la dirección del sindicato a romper esa subordinación y encontrar un camino propio.

Confiamos en poder superar la situación en que nos encontramos con la determinación de los propios trabajadores de Labels Plast y la ayuda de los trabajadores y delegados honestos del gremio. Hemos convocado a reuniones de solidaridad de las que participaron muchas organizaciones del gremio como la Juventud Gráfica, la Naranja Gráfica, la agrupación Clasista, la Josefina Villaflor y comisiones internas que se han acercado a traernos el apoyo que el sindicato jamás nos dio.

Convocamos a todos los delegados, en especial a la Juventud Gráfica, a apoyarnos y a romper de una vez por todas con la cúpula enquistada en el edifico de Paseo Colón.

Fuera la gendarmería de Labels Plast. Basta de despidos y aprietes. Respeto al convenio colectivo. Respeto a la interna electa democráticamente por los trabajadores.

Comisión interna y trabajadores de Labels Plast. Set/2011

martes, 6 de septiembre de 2011

Despidos y persecución en el diario Crónica: Que el gobierno no subsidie más a la dictadura de Olmos


COMUNICADO DE PRENSA

Buenos Aires, 5 de setiembre de 2011


Denunciamos que Editorial Sarmiento (diario Crónica) acaba de despedir a Sergio González, dirigente de la Lista Naranja Grafica, y a otros dos candidatos a delegados en las elecciones convocadas por el sindicato gráfico. Denunciamos también la patoteada por parte de patovicas pagados por la empresa para impedir la entrega de volantes y el ingreso de la urna al diario. Reclamamos la inmediata reincorporación de los despedidos, la libre elección de delegados y el fin de la dictadura en el matutino.


En el 2005 el diario Crónica fue adquirido por Raúl Olmos, dueño de “Forjar Salud” (gerenciadora de la obra social de la UOM), hombre vinculado a Moyano y al kirchnerismo, quien con posterioridad y como parte del crecimiento de los medios oficialistas también se hizo del control de BAE (Buenos Aires Económico), Diario Show, el Atlántico de Mar del Plata y recientemente de Crónica TV. Este conjunto de medios recibió el año pasado más de 40 millones de pesos en publicidad oficial -8,6 millones el diario, 12,1 millones el canal y otros 8,9 millones para BAE-. El edificio, dónde funciona la planta gráfica, fue alquilado a Olmos por la Administración Nacional de la Aviación Civil dependiente del Ministerio de Planificación de De Vido. Todos estos beneficios y más fueron otorgados a Olmos a pesar de que desde hace años no realiza aportes previsionales.


Al mismo tiempo que crecía, impulsado por el oficialismo, el diario Crónica redujo su plantel de gráficos y periodistas a la mitad (más de 200 despidos) e impuso a los que quedaron una verdadera dictadura, sostenida con un staff permanente de patovicas que actúa como fuerza de choque contra asambleas, impide el reparto de volantes en la puerta y recientemente negó el ingreso del sindicato para realizar la elección de delegados que Olmos tiene prohibida.


Con esta dictadura Olmos en el último año eliminó derechos convencionales e instaló un régimen de maltratos y abusos cotidianos. En el mes de agosto la empresa llegó a tener gráficos trabajando 48 y hasta 96 horas sin descanso (¡otra que los talleres clandestinos!) para garantizar la impresión de boletas para el Frente para la Victoria, otro “beneficio” de cuño oficial.


Llamamos a difundir y sacar a la luz esta situación aberrante, reclamamos la inmediata reincorporación de Sergio González y el resto de los despedidos por persecución gremial, a defender el respeto de los derechos sindicales. Reclamamos al gobierno que multe a la empresa hasta garantizar estos reclamos y el pago de los aportes adeudados y cese de inmediato con la distribución de publicidad oficial y demás beneficios otorgados al Grupo Olmos hasta ese momento.

 
Lista Naranja Gráfica


Ver video: “trabajador despedido en Crónica” en http://silbandobembas.blogspot.com/
Ver nota:  http://www.plazademayo.com/2011/08/firme-contra-el-pueblo/


Contactos:
Miguel Bravetti (Congresal Federación Gráfica Bonaerense por la Lista Naranja): 15 6 112 7942
Pablo Viñas (Congresal Federación Gráfica Bonaerense por la Lista Naranja): 15 5 653 9481
Sergio Gonzalez, (dirigente de la Lista Naranja despedido por Crónica a dos días de publicarse la convocatoria a elecciones de delegados): 15 4 092 7100

lunes, 28 de marzo de 2011

COMUNICADO

LA LISTA NARANJA GRÁFICA DENUNCIA LA REPRESIÓN SISTEMÁTICA DE LA PATRONAL DE CLARÍN CONTRA LOS DERECHOS SINDICALES DE SUS TRABAJADORES Y RECHAZA AL MISMO TIEMPO EL BLOQUEO AL DIARIO CLARÍN COMO UNA ACCIÓN AJENA A LOS INTERESES DE ESOS TRABAJADORES, EN LÍNEA CON EL ‘PARO’ FRUSTRADO DEL MOYANISMO CONTRA EL GOBIERNO Y LOS REALIZADOS POR VENEGAS Y PEDRAZA PARA IMPEDIR SUS RESPECTIVOS ENCARCELAMIENTOS O RECLAMAR POR SU LIBERTAD O EXCARCELACIÓN
Con relación a los hechos de dominio público, volvemos a denunciar que la patronal de Clarín proscribe la organización sindical en sus empresas y ha perseguido y despedido en forma sistemática a quienes han luchado y luchan por defender los derechos de los trabajadores.
Denunciamos también que esa persecución continúa en la actualidad contra los delegados despedidos que fueron reincorporados en las últimas semanas contra la voluntad de la patronal del diario. Y también denunciamos que los turnos de trabajo violentan el descanso de fin de semana y que rige un clima de represión interna, con vigilancia a los trabajadores a través de cámaras de televisión.
Denunciamos la complicidad del ministro de Trabajo, Carlos Tomada, con esta situación represiva y a toda la burocracia de la CGT, que siempre ha sido cómplice con esta situación, en primer lugar a Raymundo Ongaro y la directiva del sindicato gráfico.
El bloqueo a la salida del diario, el domingo pasado, no fue, sin embargo, una decisión de los trabajadores de AGR (propiedad del grupo Clarín) ubicada en Pompeya, ni tampoco de la planta gráfica del diario Clarín propiamente dicha, ubicada en Barracas.
Los responsables del bloqueo son los mismos que han impedido la reincorporación del ex delegado y actual congresal del gremio Pablo Viñas, que fuera despedido igual que ellos, debido a su pertenencia a la Naranja Gráfica y al Partido Obrero. Este compañero fue expulsado por medios violentos de las instalaciones del ministerio de Trabajo, por el grupo de delegados que se identifica con el moyanismo, en oportunidad de las reuniones que discutían el reclamo de reincorporación de los delegados. El año pasado pretendieron utilizar el mismo procedimiento en las reuniones de la comisión de Legislación del Trabajo, que preside el abogado moyanista Héctor Recalde, que debían discutir el reclamo de las reincorporaciones de los delegados.
Nuestro compañero, Pablo Viñas, ha iniciado acciones judiciales contra el grupo moyanista, el Ministerio de Trabajo y la patronal de Clarín, la cual es cómplice en la discriminación contra la reincorporación de Viñas.
La Naranja Gráfica rechaza las acciones patoteriles de la burocracia sindical y denuncia su carácter político extorsivo, en función de arrancar la protección del gobierno nacional, contra los procesos judiciales, civiles y penales, que los tiene como responsables. Rechazamos la pretensión de las patronales de prensa de que defienden la libertad de expresión y los derechos y garantías constitucionales, luego de una larga colaboración con las varias dictaduras militares que asolaron al país; la discriminación que ejercen contra las expresiones obreras; la manipulación informativa cuando se trata de las luchas populares; y la persecución sistemática a los luchadores sindicales.