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viernes, 20 de febrero de 2009

Frente al ahogo económico del Estado y el sindicato

¡El fondo de lucha no afloja! Desde que se inició la lucha en Indugraf, los trabajadores tuvimos que mantenernos firmes y avanzar para superar una serie de obstáculos impuestos por el Estado, la patronal y la burocracia sindical. Hemos enfrentado la pasividad estatal en no garantizar que el patrón Martínez aparezca, pague los sueldos adeudados y reabra la fábrica; hemos enfrentado el chantaje del Ministerio de Trabajo, la patronal y la burocracia sindical de vender dos máquinas para que con la plata abandonemos nuestra toma y reclamo, hemos resistido con el apoyo popular las órdenes de desalojo de la fiscal, hemos seguido todos los pasos legales y judiciales para la Cooperativa 10 de Diciembre y para que la ley de expropiación avance. Pero por sobre todo, frente al ahogo económico del sindicato, que no nos aportó ni un peso para el sostenimiento de esta lucha (sí, en cambio, ha desperdigado miles de pesos en solicitadas sobre una cooperativa que no hemos discutido ni votado, pasando de esta manera por encima de nuestras decisiones en asambleas). Nos hemos puesto a la cabeza para sostener el fondo de lucha. Es por eso que agradecemos a todos los trabajadores que en las recorridas por sus lugares de trabajo (Garrahan, puerto, Subte, telefónicos, Inti, Radio Nacional, Indec, talleres gráficos, etc.) con sus sueldos debajo de la canasta familiar, con amenazas en sus trabajos por futuros despidos o suspensiones, en situación de apretadas de patotas sindicales, en proceso de propias luchas y especialmente en días de fin de mes, no han dudado en apoyarnos aportando grandes cantidades para nuestras familias y por todos nuestros compañeros, dándonos también palabras de aliento para que triunfemos en nuestra lucha. Esto es una experiencia nunca vivida, depende de nosotros seguir adelante y no aflojar. Nº de cuenta Banco Nación: 19044026 CBU: 0110019830001904440265 Sánchez de Loria 2251- Parque Patricios
Walter y Diego (trabajadores de Indugraf)- Adriana R.

miércoles, 1 de octubre de 2008

¡QUE SE REABRA LA PARITARIA!

La entrega de miles de millones de dólares a los bonistas y a los bancos, anunciada por la presidenta en medio del derrumbe mundial, implica más ajuste en salud y educación y nuevos tarifazos como el del gas. Con una inflación anual que ronda el 30 por ciento la recomposición del poder de compra es una necesidad inaplazable. Las dos últimas paritarias se firmaron tomando como referencia los índices falsos del INDEC, muy inferiores al costo de vida real; a eso se agrega que los aumentos han sido en cuotas y también que las cláusulas de absorción aceptadas por la directiva gráfica han permitido a los empresarios descontar los incrementos de otros rubros y nivelar hacia abajo. El retraso de los sueldos lleva varios años. Las “mejoras para los trabajadores” en el impuesto a las ganancias y en las asignaciones familiares, saludadas por la CGT, son sencillamente una burla. Evidentemente no será de la burocracia sindical de donde saldrá el impulso necesario para recuperar lo que hemos perdido. Quienes han colocado el gran tema de las paritarias en la agenda nacional son los maestros y los estatales con sus grandes huelgas y la lucha de los obreros del neumático por el 35 por ciento. Justamente lo que desvela a Cristina es que la fuerza del sector estatal junto a las ramas activadas pueda arrastras al resto de los gremios. Para prevenir una ola de conflictos la CGT sugirió al Gobierno que decrete el pago de un aguinaldo completo a fin de año (la alternativa de una suma fija es rechazada por la UIA por temor a que termine por ser el piso de la próxima negociación paritaria). Otra variante es el adelantamiento de las cuotas no remunerativas pactadas en la paritaria anterior, como reclama el sindicato gráfico. Pero las sumas no remunerativas bastardean el salario porque no van a extras, aguinaldo, vacaciones e infinidad de rubros y premios. La consigna que unifica al gobierno, las patronales y los sindicatos es descomprimir la tensión obrera para no abrir las paritarias. Las patronales están absolutamente duras, la línea de la UIA es que el eje es “combatir la inflación”, como si los salarios tuvieran algo que ver y como si no fueran ellos los que remarcan los precios. Se quejan por la pérdida de rentabilidad y buscan aprovechar el enfriamiento de la economía para imponer nuevos pisos de productividad. Esto significará mayor flexibilidad, tercerizar más la producción, penalizar el ausentismo, ritmos de trabajo más altos, reducción de dotaciones y la extensión de la jornada por la misma plata (hoy solo el 22 por ciento de los que hacen extras las cobran correctamente). También reclaman una reforma a la ley de accidentes. En este cuadro, el reclamo fábrica por fábrica se hace más difícil y por lo tanto más necesaria que nunca es la acción del gremio en su conjunto. Ongaro llama al gremio a movilizarse para defender al gobierno contra el campo pero no mueve un dedo por las reivindicaciones de los gráficos. Planteamos: plenario de delegados (sin exclusiones) con mandato de taller para discutir la reapertura de la paritaria por un aumento de emergencia del 30 por ciento, actualización de las categorías, ningún despido ni suspensión, respeto a la jornada de 8 horas, duplicación del haber mínimo y 82 % móvil para todos los jubilados.

miércoles, 1 de agosto de 2007

LA OTRA PARITARIA

Pese a la crisis energética la actividad gráfica creció en Junio un 9,8% (La Nación. 21/07). Este crecimiento que se traduce en jugosos beneficios patronales se asienta en la mayor productividad obrera - es decir en la intensificación de la explotación - y en la escala de hambre pactada por el sindicato y la FAIGA. Con el 5% que se agregará en agosto un operario con categoría 6 y, digamos 5 años de antiguedad, apenas superará los 1.700 pesos en bruto. La canasta familiar ronda ya los 2600 pesos. Y esta brecha se agranda día a día con el incremento imparable de los precios. El único precio que está realmente “controlado” es el de la fuerza de trabajo. Con la colaboración de las burocracias de los sindicatos las últimas negociaciones paritarias cerraron con incrementos anuales del orden del 16%, que fue el techo fijado por Kirchner, cuando la suba acumulada en la canasta básica en solo el primer semestre del año es más del 15% por ciento (Consultora SEL). Lejos del 3,3 dibujado por el INDEC. El sindicato gráfico - es noticia vieja – se atuvo fielmente al libreto oficial: cuatro meses – abril, mayo, junio y julio – 15% y los ocho meses restantes 20%, resulta un promedio anual del 16,5%. Y con la cláusula de absorción incluida por si quedara algún margen para descontar. Como es habitual lo hizo además sin la menor consulta a los talleres ni al cuerpo de delegados. LA OTRA PARITARIA Las huelgas de los docentes de varias provincias, de los obreros del neumático de Fate, de los metalúrgicos de Aluar, de las alimenticias Fargo y Terrabussi, el plan de lucha de los químicos de Zarate, del INDEC, de los marítimos de Puerto Deseado y de Mar del Plata, de petroleros del sur, del subterráneo, de los telefónicos y de los gastronómicos son una expresión del estado de “rebelión” que se vive en numerosos gremios contra la postración de las cúpulas sindicales. En esta tendencia se inscribe la huelga indefinida de Interpack que desembocó en la ocupación de la planta por más de una semana y permitió conquistar mínimos al nivel de la canasta y el pase a planta permanente de los compañeros de agencia, entre otras cosas. Morvillo (otro taller “naranja”) arrancó mediante una negociación un nivel similar. Aunque no alcanza ni por las tapas a compensar el esfuerzo obrero el ingreso promedio de estos talleres duplica al de la inmensa mayoría del gremio y da una idea de lo que podría alcanzar el gremio si se unificara detrás de un pliego común. LO QUE VIENE La crisis energética, el derrumbe bursátil y la trepada del dólar preanuncian un período de convulsiones y mayores ataques al movimiento obrero. El pacto social proyectado por Cristina Kirchner, que tan eufóricamente saludaron la UIA y la CGT, es una tentativa de reforzar el virtual congelamiento de los salarios y el edificio de flexibilidad y precarización laboral. Un aspecto central de la nueva etapa del gobierno será “un mayor disciplinamiento del movimiento obrero” (Clarín, 22/Junio); es decir que sus alcahuetes dentro de los sindicatos, los Moyano y Yaski, los Barrionuevo y Ongaro, se empujarán entre ellos para demostrar su capacidad de “poner en caja” las protestas. Las nuevas comisiones internas, los activistas y luchadores que no encuentran en la dirección de la Verde la orientación, ni el impulso ni el apoyo que reclaman deben romper decididamente con la parálisis del sindicato y tomar en sus manos los problemas. Nada vendrá de Abraham y la “troupe” de asesores gremiales que lo secundan. Hay que poner en pie una gran corriente combativa y antiburocrática en torno a la Lista Naranja para luchar por un mínimo equivalente a la canasta familiar ajustado por costo de vida, la actualización de las categorías, la recuperación de la insalubridad en Tintas y la efectivización de los más de 10 mil contratados que hay en el gremio. Para reconstruir nuestro sindicato como una organización de acción, como lo concibieron “un grupo de gráficos hace ya un siglo y medio”.

jueves, 15 de febrero de 2007

POR UNA PARITARIA "DESDE ABAJO"

El gobierno dibujó escandalosamente el índice de inflación - luego de despedir a la directora del INDEC - para ponerle un techo a los reclamos salariales. Pese a las declaraciones de Moyano sobre la “libertad de negociación” es sabido que la CGT ya acordó con el presidente las pautas con que se manejarán las próximas paritarias (a cambio de, entre otras cosas, lugares en las listas electorales). La proximidad de la paritaria gráfica coloca en discusión otra vez algunas cuestiones fundamentales: En primer lugar el método de esa paritaria; es decir si como siempre serán los “dirigentes” quienes decidirán nuestro salario y condiciones laborales sin ninguna consulta o si le corresponderá a la base y al cuerpo de delegados debatir y resolver. Y en segundo lugar el contenido de la negociación; o sea si la paritaria se reducirá a un “trámite” para formalizar pequeños ajustes pautados de antemano o representará la oportunidad de luchar por un verdadero aumento y el mejoramiento de las condiciones de trabajo. Por un aumento del 50 por ciento Desde el 2001 los salarios gráficos cayeron estrepitosamente, en primer lugar como consecuencia de la devaluación y luego por efecto de las “clausulas de absorción” incluidas en los sucesivos acuerdos que permitieron a las patronales ir descontando los incrementos de los básicos de los ítems adicionales y pagos en negro que se cobraban en la mayoría de los talleres (recordemos que las escalas no se movieron por casi una década). Con la excepción de unos pocos talleres más organizados el resto quedó virtualmente “congelado” o recibió una fracción de los aumentos; empresas como AGR – Clarín o Ciccone que antes casi duplicaban las escalas hoy se ubican apenas por encima. Hasta aquí las paritarias han servido entonces para empujar el promedio salarial hacia abajo, colocando a la mayor parte del gremio en torno a una escala de “subsistencia” que arranca en 1.020 pesos y llega - para la categoría 10 que supone años de oficio - a escasos 1.780 pesos, muy lejos de los 2.400 que marca la estadística oficial como el valor de la canasta familiar. La lucha por revalorizar el trabajo gráfico requiere un esfuerzo de conjunto, superar los reclamos atomizados por taller y poner a todo gremio “en tensión” por un aumento del 50 por ciento en la perspectiva de alcanzar un mínimo igual a la canasta familiar, que es lo que correspondería. La Lista Naranja proponer llevar este planteo al debate de las asambleas de fábrica. Las condiciones de trabajo Un segundo aspecto a encarar son las condiciones de trabajo. Luego de cuatro años de publicitada reactivación la explotación de la mano de obra es más intensa que en el pasado. La producción se ha multiplicado con casi nula inversión y creció el trabajo precario – impulsado por las patronales y el gobierno y consentido por las burocracias sindicales. En nuestro gremio hay más de diez mil compañeros contratados, muchos de los cuales están hace años “en período de prueba” o como “eventuales”, dos variantes muy extendidas de fraude laboral, sin que el sindicato haya movido un dedo para modificarlo. La cuenta de retrocesos en materia de conquistas es interminable: se perdió la insalubridad en Tintas, en los Diarios ya casi no se respetan las jornadas reducidas, en grandes empresas como AGR se violan los descansos de sábado y domingo, no se cumple la prohibición del trabajo nocturno para las mujeres, en infinidad de talleres la jornada legal de ocho horas y el pago de los porcentajes por extras son recuerdos y las condiciones de higiene y seguridad son pésimas. Un capítulo especial lo merece el abandono de las categorías, que no se tocan desde el ´75 (pese al compromiso de readecuarlas a mediados del año pasado). En una industria con gran reconversión tecnológica semejante “agujero” es un crimen; encuadernadores de trilateral, preprensa de CTP, rotativas de ocho cuerpos o controles de calidad por ejemplo carecen de cualquier referencia convencional, lo que permite que las patronales digiten categorías y funciones como se les cante. Hay que promover una amplia discusión y reunir a las comisiones de rama, electas por asamblea como marca el estatuto del sindicato, para elaborar un anteproyecto que readecue todas las categorías y establezca qué funciones corresponde a cada una. Un programa para las paritarias En contraposición con lo que viene ocurriendo hasta ahora, en que la directiva, en el mejor de los casos “informa” a un puñado de delegados sobre lo ya resuelto, proponemos un programa y un método para encarar una genuina discusión paritaria con plena participación de la base. La Naranja Gráfica exige que las bases discutan y resuelvan, para convertir a la paritaria en una instancia de movilización del conjunto del gremio por nuestras reivindicaciones, impulsando asambleas en cada fábrica para elaborar un pliego cuyos ejes deben ser la recuperación de la insalubridad para Tintas, el ordenamiento de las categorías, la efectivización de todo el personal contratado con más de tres meses de antigüedad y un aumento general del 50 por ciento. Asambleas para votar paritarios por rama y plenarios del cuerpo de delegados son exclusiones de ningún tipo. Para que el convenio no sea un papel impreso sin correspondencia con la realidad como lo es hoy para gran parte del gremio el sindicato - junto al cuerpo de delegados – debe encabezar una campaña y recorrer cada lugar de trabajo fiscalizando la aplicación efectiva e inmediata del convenio; realizando allí donde haya irregularidades asambleas del personal con presencia de delegados de otros talleres para votar las medidas de lucha y acciones legales necesarias para que las empresas respeten el convenio colectivo. En síntesis: partiendo del estado de desorganización actual proponemos un mecanismo para poner en marcha a todo el gremio y culminar en una gran asamblea general de bases que refrende un anteproyecto elaborado desde abajo y vote el plan de acción para imponerlo.