viernes, 22 de julio de 2011
Gerardo Martínez, un burócrata sindical del Batallón 601
Investigación, juicio y castigo
Gerardo Alberto Martínez, secretario general de la Uocra, resultó ser el agente 2798 del servicio de inteligencia del tenebroso Batallón 601, durante los años 1976 a 1983. En ese período desaparecieron 105 activistas del gremio. El dirigente es también secretario de Relaciones Institucionales de la actual CGT y representante ante la OIT, con anuencia oficial, desde hace casi una década. Martínez se ha convertido en otro ‘modelo' de los K, como había sido catalogado Pedraza por la Presidenta en la famosa inauguración de un centro de salud, en noviembre de 2009.
El modelo de Martínez es más abarcativo: sus patotas son la tropa estable del gobernador Peralta en Santa Cruz, atacaron sin piedad a los opositores en Atucha, lo mismo que en Bahía Blanca. En algunas seccionales, las patotas están ‘federadas', como la del "Pata" Medina, más ligado al duhaldismo, amo y señor en la Uocra de La Plata.
La Uocra actúa como agencia de control de contratación de las grandes patronales de la construcción, de tal suerte que maneja listas negras en todo el país y, en muchos casos, igual que Pedraza en el Roca, es directamente la que recluta y selecciona el personal, asegurando que en cada obra entren los delegados previamente designados por el aparato central.
La Uocra tiene "cursos de capacitación" financiados por la CAC (Cámara Argentina de la Construcción) -en los que "hace la cabeza" a los asistentes, según la célebre ‘recomendación' del ministro Tomada a Pedraza. La patronal de la CAC cerró filas con el oficialismo, incluso en la crisis de la 125. Allí están los Roggio, los Electroingeniería y toda la patria contratista, incluida Techint.
La Uocra es el gremio por excelencia que hace la vista gorda de la falta de condiciones de seguridad en las obras, donde muere el mayor número por accidentes de trabajo, con el nefasto régimen de las ART al cual la Uocra de Martínez apoya con alma y vida.
De Vido, muy ligado al "albañil", está siempre en silencio. Pero el silencio del resto del gobierno es muy significativo. El de la CGT también. Sobre todo, porque el informe de su actividad como buchón de la dictadura, el gobierno lo tiene desde febrero de 2010. Es decir que gran parte del operativo para entronarlo en la máxima posición de la CGT se ha hecho a sabiendas de esta situación. Probablemente, el propio Moyano haya hecho saltar la liebre, cuando Verbitsky en mayo pasado alertó de informes que comprometerían a dirigentes con la dictadura sin mencionarlo. La negativa del gobierno a abrir los archivos de la Side ampara a los elementos de la dictadura en el aparato del Estado y de los sindicatos. La burocracia sindical en su conjunto fue asesora de las intervenciones militares y acompañó la tarea de los servicios. Rodríguez, en Smata, o Zambeletti, en Pintura, entregaron a los delegados a las Tres A o a los grupos de tareas.
El tema implica una crisis política para el kirchnerismo, porque el cristinismo se apoya en la burocracia sindical y ha impulsado un frente único entre La Cámpora y la Juventud Sindical.
Gerardo Martínez debe ser investigado por su labor de delación criminal, y procesado y castigado a partir de los resultados que surjan de ella. Entró en la Uocra desde el Batallón 601, cuando empezaron a desaparecer activistas, sin haber levantado jamás un ladrillo.
Néstor Pitrola
viernes, 24 de junio de 2011
Gran triunfo de los gráficos de Cedinsa
Los trabajadores de la gráfica Cedinsa, ubicada en la zona norte, han vivido en los últimos seis meses un vertiginoso proceso de organización, tras 17 años de existencia de la empresa sin sindicalización. Desde el principio hasta hoy, ese proceso fue acompañado y protagonizado por la agrupación Naranja Gráfica, la cual dio una orientación a los trabajadores y la llevó adelante con sus militantes, quienes hoy son miembros de la comisión interna.
Todo comenzó con un volante que repartimos seis compañeros, llamando a todos a afiliarse al sindicato para enfrentar los atropellos de la patronal, lo cual fue muy bienvenido por un sector de la fábrica que inmediatamente se afilió. Sin embargo, no fue la mayoría la que respondió, ya que la patronal se encargó de instalar el miedo, haciendo correr rumores de que iba a quitar beneficios a los que se afiliaran al sindicato. Luego de un mes de la afiliación, logramos que el sindicato convocara a elecciones. La empresa no permitió que se realizaran en la fábrica, montando un espectáculo al guardar los autos de los gerentes adentro de la empresa, porque -decían- tenían miedo de que se los destruyéramos. A pesar de esto, las elecciones se realizaron afuera y un grupo importante de compañeros demostraron con su voto su apoyo a los cuatro que nos presentamos a las elecciones. La empresa presentó un escrito en el Ministerio de Trabajo impugnando a la comisión interna por no tener un año de afiliación. Un mes después, la patronal decidió despedir a un compañero afiliado. Entonces, la comisión interna aprobó su primera prueba de fuego al llevar adelante un paro y bloqueo de puerta en defensa del compañero. La parcialidad de la medida (el paro lo llevó adelante sólo un sector) hizo que la patronal no diera el brazo a torcer y el compañero terminó arreglando en el Ministerio de Trabajo por decisión propia. Pero la siguiente fue la vencida: tres meses después, ante la presión de la comisión interna, la empresa debió dar marcha atrás y reincorporar a una compañera a la que había despedido por estar embarazada.
A los seis meses de iniciado todo el proceso, el Ministerio de Trabajo ha fallado en contra de la empresa y a favor del reconocimiento de los delegados, en lo que es una gran victoria para los trabajadores de Cedinsa. Ahora, la comisión interna tiene la tarea de ayudar a los compañeros a superar el miedo que la patronal supo imponer, para reforzar la organización y obtener las conquistas que la empresa no quiere ceder a los trabajadores.
Fede, delegado de Cedinsa - Naranja Gráfica
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Un balance del conflicto de Donnelley
El 7 de mayo, Día del Gráfico, la empresa despidió a 19 compañeros sin causa. La embestida no fue del todo imprevista, ya que los trabajadores de Donnelley venían desarrollando una serie de acciones en el marco de la paritaria y cabía esperar alguna provocación de la patronal.
El paro de la planta y el corte de la Panamericana, que se mantuvieron por varias horas, forzaron la intervención del ministerio y el dictado de la conciliación obligatoria con los despedidos en sus puestos. Este primer triunfo -transitorio- abrió un periodo de negociación, durante el cual la empresa apostó sus fichas a romper la unidad de los obreros desplegando un juego de presiones y ofrecimientos.
Como contrapeso al chantaje económico al que fueron sometidos los despedidos durante los veinte días de la conciliación, se adoptaron numerosas iniciativas entre las que se destacan el festival en la puerta de la planta (por el que pasaron cerca de 300 asistentes de diversas organizaciones), los piquetes que acompañaron las sucesivas audiencias y una solicitada firmada por gran cantidad de personalidades y dirigentes.
Pese a todo lo hecho, la empresa logró imponer parcialmente su objetivo de quitarse de encima a un núcleo combativo, ya que diez despedidos terminaron aceptando la indemnización (en algunos casos, multiplicada por cuatro); de éstos, la mitad pertenecía al sector de bobinas -que fue el que más impulsó el reclamo salarial.
Desde ya, el tamaño de la cifra indemnizatoria no cambia la conclusión, ya que para el grupo gráfico más poderoso del mundo no deja de ser "un vuelto" -sobre todo por los bajos salarios que paga en la planta de Pacheco.
Los otros nueve compañeros rechazaron el dinero y la empresa se vio obligada a reincorporarlos, lo cual puso un límite a la ofensiva patronal. No obstante, una de las secciones más combativas sufrió cinco bajas.
Un balance "desbalanceado"
La nota sobre el conflicto publicada en la prensa del PTS, titulada "Clasismo gráfico" (LVO Nº 430), sostiene que "cada compañero que quiso quedarse lo logró y los que aceptaron el retiro fue por decisión propia", como si todo fuera un tema de posturas individuales. Ni la decisión de quedarse puede separarse del contexto organizativo de la fábrica ni las desvinculaciones pueden valorarse al margen de las condiciones generales del conflicto.
Se caracteriza el triunfo como revolucionario porque "no hay crisis económica en la Argentina" y los obreros podrían no haber resistido los despidos y buscarse otro trabajo, como si esto fuera tan fácil para cualquier trabajador. Más allá de este disparate político de que un país -Argentina en particular- esté afuera de la bancarrota capitalista mundial, la defensa del colectivo obrero y del activismo es un tema esencial en una organización fabril que pretenda disputar al interior de una fábrica. Ese fue el secreto de trece años de organización clasista en Atlántida, donde se impidió con los métodos de la huelga todo despido; la misma línea que hoy se sigue en Interpack o Morvillo, por mencionar ejemplos del gremio. Luego las relaciones de fuerza dictan la realidad que hay que mirar de frente.
Llama la atención la ausencia de toda referencia al rol del ongarismo en el artículo mencionado y lo mismo en el comunicado de prensa del 9 de junio, votado por la asamblea. Semejante olvido va en la misma dirección que el agradecimiento por el apoyo a la Federación Gráfica Bonaerense expresado en la convocatoria al festival; lo cual no corresponde, porque el sindicato no hizo nada: no convocó al plenario de delegados, no movilizó a nadie, no aportó al fondo de lucha y no difundió la huelga. Esperó su desenlace y seguramente contribuyó a elaborar el listado de despidos, como hace siempre.
La omisión al papel del gremio no contribuye a que el activismo de Donnelley se eleve a una comprensión clasista de la lucha; eso supone una delimitación y una denuncia constante de la burocracia, no su encubrimiento.
La burocracia es responsable de lo que no pudieron hacer los obreros por carecer de los recursos organizativos que están en manos del sindicato. Lo positivo que mostró este conflicto es totalmente mérito del activismo (entre el que contamos a la comisión interna, claro) y el principal dato del balance es precisamente el protagonismo asumido por una joven vanguardia que se está organizando en los talleres de la zona norte.
Miguel Bravetti
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AGR-Clarín, clausurada por contaminación
Al otro día de mi reingreso en la planta* y al menos hasta el martes 21 de junio, como si el destino se negara a dejarme tomar tareas en la fábrica, el Acumar (Autoridad de la Cuenca Matanza Riachuelo) clausuró la planta por los desechos químicos que Clarín estaría tirando -sin su debido tratamiento- en forma directa al desagüe fluvial, aportando su cuota de desechos químicos a los que tiran cientos de empresas al Riachuelo.
Pero no se trata del destino: la depredación laboral y ambiental están íntimamente vinculadas, es la misma sed de ganancias extraordinarias la que lleva a las patronales a incumplir el convenio colectivo, perseguir la organización gremial y contaminar el ambiente.
La situación pone sobre alerta a los trabajadores respecto de las normas de seguridad e higiene, y de los diversos productos que se utilizan dentro del establecimiento. Si Clarín no tiene pruritos en contaminar el medio ambiente en general con el correspondiente perjuicio a miles de habitantes, ¿por qué no ahorrar también con la salud de los trabajadores? De hecho, durante años hemos reclamado médico las 24 horas y el cumplimiento de las normas de seguridad e higiene, llegando a tener un compañero electrocutado sin contar con la correspondiente atención médica.
De hecho, el próximo 31 de julio se cumplirá el tercer aniversario de la terrible muerte de la compañera Johanna Rivolín, aplastada por un portón de ingreso a la planta, el cual no contaba con el debido censor para que lo dejara abierto ante el ingreso de una persona. En aquella ocasión, la empresa ordenó correr el cuerpo y lavar la sangre para que pudieran seguir entrando y saliendo los camiones. Los trabajadores, a pesar del clima represivo, pararon 24 horas en su homenaje y reclamaron que se cumplieran las normas elementales de seguridad e higiene.
Un párrafo aparte merece la actitud de la comisión interna, que hasta hace poco bloqueaba la empresa a cuenta de Moyano y que desde su ingreso, no ha convocado una sola asamblea. Es que los muchachos de la Juventud Sindical ahora dicen tener un excelente diálogo con la empresa y no fueron capaces de pasar por las máquinas (durante los días que, estando parada la planta, igual nos dejaban ingresar) para informar sobre la situación, pero sí, en cambio, estuvieron haciendo todo tipo de gestiones y "tocando" sus vínculos con el gobierno para levantar la clausura. Sólo recorrieron el turno tarde para decir que "tenemos que colaborar entre todos".
Ante la total falta de información, los congresales de la Lista Naranja de AGR nos hemos presentado en el expediente reclamando verlo. Allí nos comentaron que la clausura se dio luego de varias intimaciones infructuosas. En el taller se comenta que el día anterior a la clausura la empresa ni siquiera permitió el ingreso de los inspectores, acostumbrados a otros tiempos (de buen vínculo con el gobierno). La empresa parece no terminar de entender aún la crisis política en la que está envuelta.
Los trabajadores exigimos información, que la empresa sanee las condiciones ambientales y de seguridad e higiene dentro y fuera de la empresa, que se haga cargo de sus propias tropelías contra el medio ambiente y no se toque ni uno solo de los derechos salariales y laborales de los trabajadores.
Pablo Viñas
* Congresal gráfico por la Lista Naranja de AGR-Clarín reincorporado a la planta con una orden judicial el jueves 9 de junio, luego de siete años de reclamos.
jueves, 16 de junio de 2011
Perdieron Clarín y los K, ganaron los obreros
Reingresó a trabajar Pablo Viñas
Tras siete años de maniobras judiciales, al grupo Clarín se le acabó el carretel y tuvo que reincorporar a Pablo Viñas. Fue también una derrota de la burocracia ongarista y del moyanismo, los que se empeñaron en evitar el ingreso del dirigente represaliado.
La huelga de 2004 en la que fue despedido Pablo, fue traicionada por el sindicato ongarista que se puso al frente para luego levantarla -conciliación de Tomada mediante- y dar paso a los despidos masivos, con el concurso de Piumato y de otros notorios kirchneristas que hoy están en el Evita. Allí surgieron las migas con el moyanismo. La comisión interna -con algunos despedidos al igual que Pablo- fue amparada por el ministerio de Tomada, y pactó con Clarín su reincorporación excluyendo a Pablo. Fue un caso de discriminación sindical extrema (que no vieron ni Morgado ni Rachid, quienes recibieron la denuncia). Recalde hizo su parte en las gestiones y en la discriminación, como jefe de la Comisión de Legislación y Trabajo. La comisión interna transformada en patota agredió a Pablo en el interior del ministerio y la seguridad de Tomada sacó en vilo a la víctima por orden y cuenta de los patoteros.
Con la interna ya adentro de la planta -y Pablo afuera- se produjo el publicitado bloqueo a Clarín instrumentado por el moyanismo, que no enarboló ninguna reivindicación obrera y tampoco el ingreso del compañero. De manera que el kirchnerismo bloqueó de todas las maneras posibles la reinstalación de Pablo.
Hoy, varios de los patoteros arreglaron su retiro por jugosas sumas y los otros esperan su precio -generosamente publicitado por televisión.
El amplio espacio cedido al grupo de delegados corruptos por 6,7,8 le fue negado por completo a Pablo Viñas, destacado miembro de la juventud obrera realmente militante. Tal vez porque "con nosotros no, Barone", con el PO no hay arreglo indemnizatorio. Somos un partido empeñado en organizar a los gráficos y a los periodistas del grupo, como a los trabajadores de todos los grupos capitalistas de cualquier ramo que sean. La nuestra no es una batalla "cultural" a favor de la hegemonía de otros medios: es una batalla de clase.
Los siete años transcurridos fueron el terreno de todo tipo de atropellos patronales. La Justicia concedió al poderoso grupo todas las facilidades para terminar con el movimiento y con la cobertura gremial de Pablo. Pero, testarudos, los obreros renovaron su mandato como congresal con un sonoro triunfo interno y una votación masiva en todo el gremio en las elecciones de 2008. La tenacidad revolucionaria del activista fue premiada en el secreto de las urnas contra todos los aprietes de jefes y gerentes. La sentencia final de reincorporación es un incuestionable triunfo obrero en la Justicia, contra la misma Justicia.
El grupo no está acostumbrado a perder fallos. Sin duda, ha operado la crisis política, la división en la clase capitalista, la vidriera en la que está el medio que todos los días nos habla de "recuperar las instituciones" y "respetar las reglas de juego y la seguridad jurídica". Se les complicaron las cosas a los jueces y a los condenados para desconocer las sentencias, como tantas veces hizo Clarín. Hay muchas luchas de la clase obrera de por medio en esta remontada de los obreros de AGR, es parte de un proceso al margen del cual no existen victorias como ésta. Se trata del diario que tiene que informar todos los días de la rebelión obrera y popular en la provincia presidencial.
La reincorporación es una bocanada de oxígeno al duro proceso de reorganización en el que un defraudado colectivo obrero enfrentará nuevos intentos de reestructuración patronal. Se ha otorgado un aumento -malo- para descomprimir, mientras se rumorean "retiros voluntarios" direccionados. Trabajaremos no tan sólo desde el taller, sino desde toda la rama gráfica a la que pertenece AGR para establecer una línea de defensa obrera.
Bienvenido, Pablo. Adelante, compañeros de AGR.
Néstor Pitrola
domingo, 12 de junio de 2011
A ORGANIZAR EL TALLER
Los trabajadores de AGR acaban de obtener un enorme triunfo judicial: luego de siete años de reclamo, quedó en firme la reinstalación de Pablo Viñas en AGR-Clarín.
A contramano, los delegados moyanistas enrolados en la Juventud Sindical -famosos en estos días por el bloqueo a Clarín (realizado a cuenta de Moyano) y luego por su afán de defeccionar por dinero- han "avanzado" en este terreno: la mitad de los diez delegados ya han "arreglado" y algunos otros ya tendrían cerrada su "cifra". El video del "medio hegemónico" ha sido confirmado como línea política del grupo, solamente se discuten cifras.
Simultáneamente, fingen negociar salario y condiciones de trabajo ante una patronal que parece decidida a "limpiar" la actual interna y al mismo tiempo "normalizar" el taller a su arbitrio. Falsas concesiones como un aumento inevitable -y malo, 13% en mayo en lugar del 18% en abril según convenio gráfico- tienen este objetivo claramente. Aumento que contrasta con los talleres con cuerpos de delegados clasistas como Morvillo, Interpack o Ipesa de la misma rama, donde se aplican los aumentos del sindicato al conformado total, a través de procesos de asambleas y luchas.
Pero en estas negociaciones, los trabajadores son convidados de piedra. No se ha convocado ni una sola asamblea.
El arreglo masivo de los moyanistas demuestra, por un lado, la talladura moral de la juventud K y, por el otro, la hipocresía de una patronal negrera y antisindical que denuncia extorsiones que, en realidad, realiza ella misma contra los representantes gremiales persiguiéndolos sistemáticamente y ofreciendo gruesas sumas para comprar su retirada.
La reincorporación obtenida en la Justicia es una bandera ahora para todo el taller, como puntapié de una reorganización sindical sobre nuevas bases; agotada, como ESTÁ agotada la experiencia con la burocracia ongaro-moyanista.
Agrupación Naranja Gráfica
GRAFICOS, LUCHAS FABRILES POST-PARITARIAS
Paro en Ipesa por aumento de salario
Los gráficos del Instituto de Publicaciones y Estadísticas (Ipesa), uno de los grandes talleres del gremio, ex imprenta de Romay, pararon la semana pasada por aumento de salario.
Recientemente, se firmó la paritaria gráfica, y en varios de los grandes talleres se venía reclamando que los porcentajes firmados se apliquen sobre los conformados salariales de cada planta, superiores al miserable básico convencional. Así lo han obtenido otros talleres dirigidos por la Naranja como Interpack y Morvillo.
El viernes 3 de junio, ante el atraso de la empresa en el pago retroactivo de abril dictado por la paritaria, los compañeros iniciaron una huelga que duró ocho horas y sólo se levantó con el compromiso patronal de pagar la primera cuota de la paritaria (18%) retroactivo a abril y 100% sobre el conformado, y las próximas cuotas un 90% sobre el conformado, un triunfo que asegura mantener el nivel salarial contra la inflación.
La unidad lograda por los compañeros fue producto de una larga preparación y estuvo precedida por asambleas y charlas de la interna con el taller para salir a defender el salario. Todo esto no habría sido posible sin la contribución de la Lista Naranja, que ayudó a procesar que la última vez que el taller fue a la huelga (por la reincorporación de un compañero), vio levantada su medida por la intervención conservadora de la directiva del gremio.
Ahora, los compañeros pararon, pero no por despidos sino por un aumento superior al de la paritaria. Se trata de una novedad que pone nuevamente de relieve que en el gremio gráfico se está moviendo el avispero, como lo demuestra la organización de nuevos talleres, los planteos críticos en las reuniones de delegados y los propios intentos de la burocracia gráfica de "contener" al cuerpo de delegados impulsando una "Juventud Gráfica", que se pinta de crítica para mantener los pies en el plato descompuesto de la Lista Verde.
Gran paso de los obreros de Ipesa.
Pablo Viñas
martes, 7 de junio de 2011
Comunicado de Prensa
Quedó firme la reinstalación de Pablo Viñas en Artes Gráfica Rioplatense (AGR)
Luego de 7 años de reclamos, acaba de quedar firme la medida cautelar que ordena la reinstalación de Pablo Viñas, congresal de la Naranja Grafica y militante del Partido Obrero, único representante gremial al que Clarín aún niega su ingreso en Artes Gráficas Rioplatense (AGR).
Fue rechazado el Recurso Extraordinario presentado por los abogados del Grupo Clarín para que la Corte Suprema revisara la medida cautelar que beneficia al congresal gráfico. Se trataba de la última apelación posible para evitar que la resolución dictada del Juzgada Nacional en lo Laboral Nº 75 en julio del 2010, quedara firme.
Clarín ya había perdido otras dos apelaciones: primero ante la Sala VIII y luego un Recurso de Inaplicabilidad de la Ley ante la cámara laboral, en lo que constituye una vieja política del Grupo de apostar a la dilación judicial eterna de las causas de reincorporación.
Recordamos que el congresal fue excluido de los acuerdos de reincorporación firmados por 10 delegados de AGR (moyanistas), por la empresa Clarín y por el Ministro Tomada. De esos delegados, hoy la mitad han llegado a arreglos personales de desvinculación y otros están negociando su retiro, desde su reingreso y hasta el momento no han convocado a una sola asamblea en la fábrica.
Por su parte Clarín que pretendió colocarse como “víctima” de extorsión, ratifica su política antisindical dejando afuera delegados, ya sea por el método del despido o mediante arreglos que la propia patronal impulsa.
Viñas se estará presentando en la fábricael próximo jueves 9 de junio a las 22hs. en el barrio de Pompeya (Perito Moreno y Del Barco Centenera) con el fin de efectivizar su reincorporación ordenada por la justicia. Así se lo ha comunicado ya a Clarín mediante Carta Documento.
Pablo no volverá para negociar su retirada por dinero, sino para luchar por la reorganización del taller sobre nuevas bases. Invitamos a los medios de prensa, a todos los que defiendan la democracia y los derechos sindicales, a acompañar junto a la Naranja Grafica, la presentación de Viñas a tomar tareas en el taller.
Lista Naranja Gráfica
Para comunicarse:
Pablo Viñas 11 5 653 9481
jueves, 26 de mayo de 2011
DONNELLEY GRAFICA
Festival obrero de lucha
Con apoyo del Frente de Izquierda
Los gráficos de RR Donnelley vienen de parar y cortar la Panamericana contra más de 20 despidos (entre efectivos y contratados).
Tras el paro se dictó la conciliación obligatoria, con los despedidos adentro. Por ello, el sábado 21 de mayo, a pocos días de la próxima audiencia de conciliación, los trabajadores organizaron un acto-festival en la puerta del taller que reunió a más de 150 trabajadores. Allí habló por el Frente de Izquierda el primer candidato a diputado por la provincia de Buenos Aires, Néstor Pitrola -dirigente gráfico y de la Lista Naranja- durante 15 años de experiencia clasista en esas instalaciones, antes de su venta y de la histórica ocupación en el año ‘97. Intervinieron también dirigentes zonales en nombre del PTS, también como parte del Frente de Izquierda.
Participaron representantes obreros de la zona como el Suteba Escobar, la interna de Terrabusi o los obreros en lucha del Frigorífico Rioplatense. También una comisión de mujeres de la fábrica y los familiares de un obrero de Donnelley, recientemente asesinado en su barrio, que exigen justicia; los trabajadores votaron reclamar que su puesto de trabajo sea ocupado por un familiar.
Fue notoria, en cambio, la completa ausencia del sindicato y sus banderas, que boicoteó la presencia masiva del amplio cuerpo de delegados de la zona. Esto contrastó con la presencia activa de la Naranja Gráfica y sus congresales, con delegados y activistas de AGR, Interpack, Morvillo, Cedinsa y varios talleres más como WordColor, ya presentes el día del paro con corte en Panamericana.
En su intervención, Pitrola alertó sobre la segura connivencia de la burocracia sindical y la patronal en estos despidos, que pretenden golpear simultáneamente la organización en el taller y el proceso de zona Norte, donde un plenario de delegados reclamó recientemente el 40% para las paritarias. Llamó a preparar la huelga en caso de que la patronal insista con los despidos.
Por la Naranja Gráfica intervino Sebastián Rodríguez, delegado de Morvillo, quien destacó la lucha por la integridad del activismo fabril, para quebrar la absorción de parte del aumento salarial y los objetivos flexibilizadores de una patronal que históricamente intenta colocar un turno americano como el de AGR.
Fue un festival obrero, organizado activamente por los compañeros de la interna y del taller, que ayudó a calentar motores y dejó en el aire el mensaje de que si al levantarse la conciliación la patronal insiste con los despidos, nuevamente estaremos apoyando la huelga de los compañeros.
Pablo Viñas
domingo, 22 de mayo de 2011
MOVILIZACION DE MORVILLO AL MINISTERIO DE TRABAJO
Fotos de la movilizacion de los trabajadores de la grafica morvillo al ministerio de trabajo en avellaneda el 18 de mayo 9 hs. mientras se llevaba a cabo la audiencia donde se reclama la agenda de los trabajadores que no se encuentra contemplada en el convenio grafico, donde este se ratifica todos los años y no se actualiza desde el año 1975, los casi 50 compañeros que movilizamos y la comision interna logramos destrabar por la presion que jugo un rol importante reuniones con la patronal para que se discutan todos los puntos de nuestro petitorio.
jueves, 19 de mayo de 2011
viernes, 13 de mayo de 2011
DONNELLEY
Reacción obrera ante los despidos
Perversamente, el 7 de mayo, Día del Gráfico, la patronal de Donnelley "regaló" a sus trabajadores 19 despidos, 18 efectivos y un contratado. La medida constituye un golpe enorme contra la organización del taller y por extensión contra el proceso de movilización que recorre a numerosos talleres gráficos de la zona norte.
La respuesta de los gráficos fue muy decidida, nació con fuerza desde la base: el lunes, al ingreso del primer turno, se realizaron asambleas dentro de la planta y luego, en los portones, una asamblea general sumando a los compañeros de la tarde y la noche que se hicieron presentes. Allí se votó el paro (bajo la forma de "retención de tareas") y el corte de la Panamericana, que tuvo amplia difusión en los medios.
La resolución de los trabajadores de sostener el conflicto forzó la intervención del Ministerio de Trabajo que, luego de una larga reunión, dispuso la conciliación obligatoria con los despedidos en sus puestos. Un gran paso con gusto a triunfo que deberá sin embrago consolidarse en los días siguientes.
El sindicato se limitó a "acompañar"; anunció que "ningún taller organizado haría los trabajos de Donnelley", lo cual no significa mucho ya que las principales empresas "organizadas" que pueden hacer esos trabajos (Morvillo, WorldColor, Ipesa) ya están en manos de la oposición combativa. El problema podría ser AGR, del "medio hegemónico", cuya interna verde-moyanista no garantiza la no impresión, y sobre todo las innumerables empresas "no organizadas" sobre las que el gremio no hace nada. El sindicato no movilizó. Su discurso fue un lastre que va a la rastra de lo que resuelvan los trabajadores, dando esa sensación calculada de que la fábrica se la juega sola.
Fue la Naranja la que intervino con sus delegados brindando un curso, como sindicato y como gremio, para aportar a los obreros de Donnelly desde la primera asamblea. Planteamos que se convoque al cuerpo de delegados -en particular de la zona norte- a la puerta de la planta y se voten medidas de lucha concretas (nuestro volante a todas las plantas de la zona propuso un plan de lucha progresivo que arranque con paros de dos horas por turno). Por otro lado, los compañeros de la Naranja estuvimos presentes durante todo el conflicto: en la primera línea del corte, en la puerta de la planta y después haciendo el aguante en el ministerio. Otra vez intervinimos como agrupación a la salida de allí, después de la conciliación, para repudiar toda política patronal de retiros voluntarios, una de las variantes patronales para desgastar durante el período de conciliación.
El recule de la empresa no debe desviar la atención de este tema vital: la propuesta de abrir una lista de retiros voluntarios, que quedó como tema de sucesivas audiencias, tiene el mismo objetivo que los despidos. Los retiros no están dictados por la situación productiva de la empresa sino que buscan por otra vía atacar al activismo y debilitar la organización interna, al mismo tiempo que cambiar la agenda de los trabajadores -que pasa por la efectivización de los contratados y sobre todo por la elevación de los bajísimos salarios que paga "la empresa gráfica más importante del mundo". Lo mismo podría decirse de las dotaciones de máquina y otras reivindicaciones internas.
Miguel B.-Sebastián R.
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lunes, 9 de mayo de 2011
jueves, 5 de mayo de 2011
El origen del Primero de Mayo
La feliz idea de instaurar un día de fiesta proletaria para lograr la jornada laboral de ocho horas nació en Australia, donde ya en 1856 los obreros habían decidido organizar un día completo de huelga -con mitines y entretenimiento- como una manifestación a favor de la jornada de ocho horas. Se eligió el 21 de abril para esa celebración.
Al principio, los obreros australianos pensaban en una única celebración, aquel 21 de abril de 1856. Pero como esa primera celebración tuvo un efecto muy fuerte sobre las masas proletarias de Australia, al animarlas con ideas agitadoras, se decidió repetirla todos los años.
Efectivamente: ¿qué podría proporcionarles a los trabajadores más coraje y fe en su propia fuerza que un paro masivo, decidido por ellos mismos?
¿Qué podría proporcionarles más valor a los eternos esclavos de las fábricas y de los talleres que el reconocimiento de su propia gente?
Por eso, la idea de una fiesta proletaria fue rápidamente aceptada y comenzó a extenderse de Australia a otros países, hasta conquistar finalmente todo el mundo proletario.
Los primeros en seguir el ejemplo de los obreros australianos fueron los norteamericanos.
En 1886 se fijó el 1º de mayo como el día de la huelga universal. Ese día, 200.000 trabajadores abandonaron sus lugares de trabajo y exigieron la jornada laboral de ocho horas. Más tarde, la policía y el hostigamiento legal impidieron por muchos años la repetición de esa gran manifestación.
Sin embargo, en 1888 restablecieron su decisión y fijaron el 1º de mayo de 1890 como el día de la siguiente celebración.
Mientras tanto, el movimiento obrero en Europa se había fortalecido notablemente. La expresión más poderosa de este movimiento ocurrió en el Congreso Internacional Obrero de 1889. En ese Congreso, al que asistieron 400 delegados, se decidió que la jornada de ocho horas debía ser la primera reivindicación. El delegado de los sindicatos franceses, el obrero Lavigne, de Burdeos, propuso difundir esa reivindicación en todos los países mediante un paro universal. El delegado de los trabajadores estadounidenses llamó la atención de sus camaradas sobre la decisión de ir a la huelga el día 1º de mayo de 1890, por lo que el Congreso fijó esa fecha para la fiesta proletaria universal.
Los obreros, al igual que treinta años antes en Australia, pensaban solamente en una única manifestación. Ese 1º de mayo de 1890, el Congreso había decidido que los trabajadores de todos los países se manifestarían juntos por la jornada de ocho horas. Nadie había hablado de repetir la celebración en años siguientes. Naturalmente, nadie podía predecir el enorme éxito que tendría esa idea ni la rapidez con que sería adoptada por la clase obrera. Sin embargo, fue suficiente celebrar el 1º de mayo tan sólo una vez para que todos comprendieran y sintieran que debía convertirse en una institución anual y permanente.
El 1º de mayo significaba establecer la jornada de ocho horas. Pero aún después de haber logrado este objetivo, ese 1º de mayo no fue abandonado. Mientras continúe la lucha de los obreros contra la burguesía y la clase dominante, mientras todas las exigencias no hayan sido satisfechas, el 1º de mayo continuará siendo la manifestación anual de esos reclamos. Y cuando lleguen días mejores, cuando la clase obrera del mundo haya logrado su objetivo, es probable que la humanidad entera también celebre el 1º de mayo, honrando las amargas luchas y los sufrimientos del pasado.
Rosa Luxemburgo
lunes, 25 de abril de 2011
sábado, 23 de abril de 2011
De cómo Tomada "cajoneó" la reincorporación de Viñas a Clarín
Novedades legales del reclamo contra AGR-Clarín
Pablo Viñas, congresal gráfico por la Lista Naranja y dirigente del Partido Obrero, es el único representante gremial al que Clarín aún no deja ingresar a AGR (Artes Gráficas Rioplatenses), luego de haber sido excluido (patoteada mediante dentro del propio ministerio) de los acuerdos de reincorporación alcanzados por el ministro Tomada, los delegados de la "Juventud Sindical" (tristemente célebres en estos días por ofrecerse, por radio y televisión, a abandonar la lucha por dinero) y el sindicato gráfico con el grupo Clarín.
Pero hace pocos días, luego de sortear numerosas taras burocráticas y como resultado demorado de la movilización realizada a la sede ministerial de Alem, finalmente, la Naranja logró acceder parcialmente a los expedientes ministeriales de AGR y allí salió a la luz una resolución definitiva del Ministerio, firmada por el mismo Carlos Tomada, del 28 de diciembre de 2010 (que el sindicato, los delegados y el ministerio jamás informaron a Viñas ni al taller) ¡que ordena la reincorporación DE TODOS los representantes gremiales despedidos en 2004, incluido Viñas! -contradiciendo el reciente acuerdo que lo excluye.
Incluso los funcionarios que nos atendieron hace un mes, cuando la Naranja marchó al Ministerio con más de 100 compañeros contra la exclusión, si bien no tuvieron más remedio que acceder a que Viñas pudiera ver los expedientes de carácter público en los que éste es parte, lo cierto es que ocultaron esta importante resolución. La misma benefició a Viñas, porque se fundamenta en las medidas cautelares dictadas en la Justicia, las cuales -como es conocido- incluyen la orden de su reinstalación, pero intentaron mantenerla oculta, para que él mismo no pudiera sacar ningún provecho y terminara (en lo que a él respecta) en pura letra muerta.
En concreto, al contar con esta resolución firme, estamos habilitados -y al momento de escribir esta nota, ya se habrá presentado el requerimiento ante el Ministerio- para exigir el cumplimiento de lo ordenado bajo pena de una nueva e inmediata multa contra el Grupo Clarín, la cual -estamos reclamando- no puede comenzar por una cifra menor al millón trecientos mil por la que ya fue sancionado por su accionar antisindical. De persistir en su negativa, deberán correr nuevas y progresivas multas. Por ello, la Naranja ya está preparando una gran movilización al Ministerio por este reclamo (la cual será una propuesta de resolución en el próximo congreso del Partido Obrero).
Por otro lado, en los próximos días se define en la Justicia la última apelación presentada por le empresa. Lo más probable es que la Justicia rechace la petición de Clarín y ratifique la orden de reincorporación de Viñas, dejándola definitivamente firme. Si en esa instancia la empresa no lo reincorpora -tal como se ha comprometido, incluso en la cámara de diputados-, se expone a causas penales por desobediencia, además de las multas que ya están ordenadas en el ámbito judicial (por cuerda separada a las que también deberá aplicar el Ministerio de Trabajo). Es con ese fin que recientemente -en el contexto de un gran acto gráfico- volvimos a dejar constancia del impedimento de la patronal a reincorporar a Viñas.
La reincorporación de Viñas es fundamental para el conjunto del taller, porque representa una postura independiente tanto de la patronal como del gobierno: fue quién, desde su ingreso a la interna, reflotó el reclamo contra el turno diferido (cajoneado en su momento por el Ministerio y el Sindicato) y representa a la lista que, en las últimas elecciones del sindicato (2008), ganó por amplia mayoría en AGR.
La resolución ministerial -convenientemente ocultada- y la próxima definición de la Justicia ante el recurso extraordinario presentado por la patronal van achicando el margen legal de la empresa y el Ministerio para mantener en el tiempo la discriminación antisindical contra Viñas, la Naranja y el Partido Obrero. La tarea es acompañar este proceso con una gran difusión y movilización políticas, que fortalezcan aún más este sentido reclamo de los trabajadores de AGR-Clarín. Hasta que Viñas esté adentro, no paramos.
Dirección de la Lista Naranja Gráfica
martes, 19 de abril de 2011
La “Juventud Gráfica” ongarista
El 23 de marzo se realizó el plenario de fundación de la Juventud Gráfica, un proyecto que tiene ya varios años. Se formó una mesa de coordinación y aprobó (aunque sin debate) una especie de declaración.
La juventud y la política
El documento caracteriza un “resurgir de la juventud” como “fruto de la intervención de la política”, cuyo origen remonta a “la resistencia a la dictadura” y a las “históricas jornadas del 19 y 20 de diciembre”, a las cuales la lista Verde atacó sistemáticamente (asambleas populares y movimiento piquetero). Es claro, entonces, que para el ongarismo, ese ‘resurgir’ empieza en “el cambio de escenario del 2003”, sin mencionar que Kirchner reprimió aquellas jornadas en su patria chica (como volvió a ocurrir hace poco en la cuenca del Turbio). Esa “intervención de la política” apoya un “modelo nacional y popular” de tercerizaciones, trabajo eventual y trabajo en negro, y en la regimentación de las paritarias por parte de la burocracia sindical. El texto recuerda a “nuestros compañeros”, víctimas de la represión estatal “de ayer y de hoy”, pero no llega a la exigencia de castigo para los asesinos e instigadores del crimen de Mariano Ferreyra ni denuncia a las patotas que “tercerizan la represión”. Omite toda referencia a los más de 4000 luchadores obreros y estudiantiles procesados por distintas causas y se olvida del apoyo de Ongaro al indulto de Carlos Menem, oportunamente denunciado por Hebe de Bonafini.
Las cooperativas no son el socialismo
Una perlita es la afirmación de que en “épocas del salvese quien pueda”… “mientras muchos negociaban el achique de sus gremios dejando miles de desocupados sin ninguna resistencia”… “la Federación Gráfica Bonaerense luchaba por las fuentes laborales resistiendo los desalojos frente al abandono de las patronales”.
El sindicato gráfico jamás resistió los despidos; por el contrario, se empeñó en enchalecar a los despedidos en cooperativas que, general, se constituyeron con acuerdo de las patronales a cambio de reparaciones económicas o la cesión de deudas salariales. El gremio aceptó los desalojos con el argumento “de evitar nuevas Brukman”. El caso más emblemático ha sido Indugraf, donde se asoció al estado kirchnerista para quebrar la ocupación y la cooperativa de gestión obrera. Luego reintrodujo al vaciador Martínez en la fábrica, a partir de una precarización laboral total.
Decir además que las cooperativas son la forma de “destruir hasta sus cimientos el sistema capitalista de producción y distribución” raya el cinismo, porque son un sistema de autoexplotación que priva a los trabajadores de los derechos laborales que rigen en empresas privadas. Operan como subsidiarias de otras empresas; basta observar el estado de precariedad en que sobrevive la mayoría de los talleres de la Red Gráfica.
Como medio de preservación de las fuentes de trabajo se plantea primero la expropiación sin pago por parte del Estado, que debe garantizar la continuidad productiva, bajo el control de los trabajadores.
Operación ocultamiento
El documento es una lavada de cara del ongarismo y un ocultamiento de su rol durante los “años oscuros del neoliberalismo”. Ongaro apoyó sin reservas la política del menemismo y de la Alianza (aún circula por allí la foto del abrazo con la Bullrich cuando era ministra de Trabajo).
Ni se asoma a valorar las entregadas ongaristas de tres décadas frente a los cierres de numerosos talles, la complicidad con las sucesivas reformas laborales y su asociación en Activa AFJP, propiedad nada menos que del Grupo Clarín.
Jamás el sindicato enfrentó los miles de despidos que devastaron al gremio y boicoteó activamente las luchas que aisladamente se dieron en algunos talleres como la huelga de Interpack del 2000, Ciccone en el 2001 o AGR del 2004.
El documento elogia “al sistema solidario de las obras sociales sindicales” sin decir nada de la bancarrota de la OSPG, de los curros permanentes, el recorte sistemático de prestaciones y el éxodo de afiliados; con una bancarrota de 28 millones de deuda y envuelta en las causas por medicamentos truchos.
Al rescate de La Verde
El documento propone “recuperar (!!!) el dinámico sistema de plenarios participativos”, o sea que no ha habido plenarios generales de delegados, pero no dice nada de convocarlos. Las dos convocatorias que menciona se refieren a los plenarios de la Juventud Gráfica. En la zona norte cancelaron el proceso de plenarios cuando los delegados plantearon sus exigencias para la paritaria del gremio.
Se trata de un operativo de reciclamiento de la lista Verde ongarista, dividida y desprestigiada. Resulta llamativo que no se posicionan en torno a los jóvenes moyanistas que bloquearon Clarín por orden de Moyano, mientras pedían una jugosa indemnización y excluían a Pablo Viñas, el único delegado clasista, del reingreso a AGR.
Por acá no pasa, es evidente, una perspectiva para la juventud gráfica.
Miguel Bravetti.
CARTA A LA AGRUPACIÓN CLASISTA GRÁFICA
1) Hace unos días recibimos un volante firmado por la agrupación gráfica clasista que reseña la movilización del 30 de marzo a la UIA protagonizada por la Donnelley y World Color.
Allí, luego de denunciar a “Gerónimo Moyano, responsable de la sede norte, y toda la burocracia ongarista de la verde” por boicotear el plenario previo, se dice que “los compañeros de la agrupación naranja que también participaron de la asamblea de los gráficos de zona norte, tampoco estuvieron en la movilización por motivos que desconocemos”.
2) Se trata de una completa impostura: no es cierto que los autores del volante ignoren la causa por la cual La Naranja no estuvo en la movilización. Las diferencias hay que debatirlas pero nunca falseando los hechos.
La verdad es la siguiente. La Naranja viene desarrollando una amplia campaña en torno a la paritaria; distribuimos 6 mil boletines en todo el gremio reclamando un aumento del 40% en una sola cuota, el plenario de delegados y la asamblea general entre otros puntos.
Esa fue la posición que compañeros de Cedinsa de nuestra agrupación defendieron en el plenario de norte y que coincide (salvo matices) con lo que se discutió –y erróneamente no se votó– en aquella oportunidad.
3) Con la intención de reforzar ese debate concurrimos al plenario del 16 de marzo -con una delegación muy representativa de La Naranja integrada por delegados y congresales de Interpack, Morvillo, Ipesa y AGR-Clarín- y hablamos en la asamblea que se hizo en la puerta de la sede luego de que la dirección levantara la convocatoria. Lamentablemente solo se hicieron presentes cuatro fábricas de la zona norte.
Allí la Lista Naranja Gráfica mocionó: a) sacar una declaración denunciando el levantamiento del plenario y defendiendo el pliego que se había discutido una semana antes. Y b) preparar con esto una movilización al sindicato, para exigir el plenario general, llamando a participar de esa iniciativa a otros talleres, además de los presentes; ampliando de esta manera la convocatoria, difundiendo el planteo y, lo más importante, abriendo un canal de movilización y lucha a todo un sector del gremio que está buscando una opción a la parálisis de la Verde.
4) Lo que votó la asamblea del 16 fue sin embargo otra cosa: una movilización de los talleres de la zona norte presentes, que podía ser “acompañada” por otras empresas. No el llamado a una lucha en común de todos los gráficos sino una acción restringida que podía ser acompañada “solidariamente”. De hecho, no hubo ninguna iniciativa de la Agrupación Clasista Gráfica de cara al resto del gremio para difundir esa movilización confinándola a un sector minoritario a pesar de nuestra insistencia para que se amplíen los alcances de la convocatoria.
Para incidir realmente en el curso de la paritaria debemos, según nuestra visión, romper el cerco que la directiva impuso a la oposición (no solo a La Naranja sino a cualquier expresión crítica) y confluir con los numerosos delegados que, por ejemplo, en los dos plenarios de la Juventud Gráfica rechazaron las cuotas y la miseria del reclamo, además de otros fuertes cuestionamientos.
5) Digamos de paso: es llamativo que no haya habido un volante para la movilización y sí uno para criticarnos por nuestra supuesta ausencia; un ataque que confunde y obstaculiza la posibilidad de un entendimiento para un trabajo en común. El PTS (partido que orienta políticamente a la agrupación clasista) suele incurrir en este tipo de posturas intrigantes y divisionistas. Por caso, en la paritaria anterior presentó el aumento obtenido en Donnelley como superior a lo logrado en todo el gremio cuando en Morvillo e Interpack se duplican los salarios de convenio.
6) Con el fin de explicar nuestro punto de vista y proponer modificar la resolución en función de una acción unitaria más amplia pactamos una reunión con la interna de Donnelley que sin embargo nunca se hizo. Luego se cambió de lugar la reunión votada en las puertas de la sede sin que nadie se molestara en informarnos. Aprovechamos para señalar que tenemos pendiente un debate con los delegados de Donnelley desde diciembre del año pasado, desconocemos los motivos por los cuales permanentemente evitan la discusión con La Naranja.
En síntesis: recién pudimos concretar una cita – a la que asistió solo un compañero - un día antes de la marcha, cuando ya las cosas eran irreversibles. Allí desarrollamos de todos modos con mucho detalle nuestra posición y adelantamos que no íbamos a participar por varias razones: además de no estar de acuerdo con la forma en que se había resuelto ni con el lugar de la protesta, el horario hacía prácticamente imposible nuestra presencia sobre todo considerando que al día siguiente, es decir el jueves 3, ya teníamos armado un acto en Clarín por el reclamo de reincorporación de Pablo Viñas. Acto al que fueron invitados y no asistieron, suponemos que por fuerza mayor.
7) Por otro lado el llamado a que “nos sumemos a dar juntos esta pelea” es una verdadera provocación. Pretende desconocer que La Naranja viene luchando por la paritaria y por el resto de los problemas del gremio desde hace muchos años y siempre ha estado en la primera fila del combate contra la burocracia de Ongaro. La pelea a la que nos llaman a sumarnos existe desde mucho antes que la llamada agrupación clasista.
8) Independientemente de que la paritaria termine cerrando por un porcentaje menor, el desfasaje de la escala con relación a la canasta nos obliga a rechazarla y reclamar la reapertura. Sigue pendiente el tema de las categorías y el pase a convenio de los tercerizados.
También corresponde impugnar una reciente resolución del sindicato de obligar a todo el mundo (afiliados y no afiliados) a una contribución del 0,5% y exigir la apertura de los libros de obra social.
En virtud de estos objetivos lanzamos una campaña de firmas que obligue a la directiva a convocar en los términos del estatuto a la asamblea general extraordinaria. Consideramos importante que esta campaña sea tomada por la Agrupación Gráfica Clasista, previo debate y clarificación de su volante.
En otro plano, consideramos que el llamado a un acto del 1º de Mayo por parte del “Frente de Izquierda y los Trabajadores”, al que ambas corrientes adherimos, es una oportunidad para constituir una fuerte columna de la oposición al ongarismo bajo consignas comunes.
9) Si hay una verdadera voluntad de unir fuerzas para recuperar el gremio tenemos que dejar de lado las actitudes mezquinas y engañosas. Una vez más llamamos a la comisión interna de Donnelley a realizar la reunión repetidamente reclamada para debatir y clarificar estas cuestiones que tanto obstaculizan la necesaria unidad frente a la burocracia.
LISTA NARANJA GRÁFICA.
18/04/11
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domingo, 17 de abril de 2011
PARITARIAS
La ‘pauta' de Moyano no funciona
Por 5.000 de básico, pase a planta y paritarios con mandato
El movimiento obrero argentino no tiene la menor intención de seguir la ‘pauta' Moyano: 12% en julio y cuotas del 6% en noviembre y marzo de 2012. En Camioneros, el rechazo es amplio, porque se esperaba un importante refuerzo salarial antes de paritarias -que recién vencen en junio- y sólo se obtuvieron dos cuotas, de 350 pesos cada una, para todo el primer semestre, que ya fue establecido. El básico de 2.668 pesos, en el conductor de primera, se incrementa en un exiguo 12% a partir de julio. Lo que los patrones exhiben como "adicionales por debajo de la mesa" es el cobro de un importe por comida. Nada. En un gremio cuyas paritarias llevan la vaca atada de los subsidios al gasoil, se prefigura el peor convenio de 2011.
El salario de bolsillo de Camioneros está muy condicionado a viáticos, kilómetros recorridos, cartas distribuidas, días trabajados, entre otros, según la rama. Es decir que es un salario precario, flexible, a destajo. La movilización que Moyano tiene programada para el 29 de abril no tiene, en consecuencia, ningún contenido reivindicativo. Se trata de una jornada que viene ‘arreglada' con cada patronal. Lo que ocurre en Camioneros derriba la extraña ‘teoría' de un sector de la izquierda (como Pianelli-Segovia en el subte o Sobrero en ferroviarios), según la cual Moyano sería un "buen dirigente" de su gremio. Faltaría que hagan un remedo del slogan de ellos mismos de los '80 (cuando reivindicaban al presidente de Perú, Alan García) y digan "cómo me gustaría que mi sindicato tuviera un dirigente como Moyano".
En el resto de los gremios, donde los reclamos arrancan de un 30%, los porcentajes y plazos de Moyano no corren. Además, se introdujo el reclamo de 4 mil pesos para el básico, aunque la canasta familiar cotiza en 5 mil. Con este planteo, Cavallieri quiere correr por izquierda a su competidor moyanista, Nievas, en las elecciones de Comercio.
Con respecto a las paritarias, la burocracia de la UOM se encuentra empantanada como consecuencia de los pronunciamientos de congresos seccionales y asambleas fabriles que no bajan del 35 o el 40%. Esos porcentajes no alcanzarían, sin embargo, para llevar el báscio a los 4 mil pesos -salvo en la rama automotriz, llamada laudo 29.
En Gráficos, la escala salarial arranca en 2.478 pesos, por eso sería insuficiente un aumento del 30% que las patronales ofrecen en cuotas (o sea que el aumento anual promedio sería del 20%). Una convocatoria de delegados y activistas en la zona norte reclamó un 40% directo, 5% por año de antigüedad y recategorización de un convenio que no se toca desde 1975. La cuestión salarial se metió incluso en una reunión de "juventud" de la Lista Verde ongarista, que rechazó la oferta patronal. La Lista Naranja impulsa el reclamo de 4.000 pesos para la categoría uno -un aumento del 60%.
Hay que tener en cuenta, además, que Moyano aceptó un aumento del mínimo no imponible del 20%, un porcentaje inferior a la inflación, lo cual implica pérdidas salariales para las escalas superiores. Esta entregada del ‘hombre del camión' ha provocado la rebelión de los petroleros. En Santa Cruz, 120 delegados del gremio petrolero, en rebeldía contra el kirchnerista "Chaco" Segovia, protagonizan una huelga general (ver artículo) en rechazo del 25% firmado por la burocracia del gremio. La huelga santacruceña se extendió a la petrolera Refinor, en Salta.
La aplicación de un sistema de aumentos en cuotas significa que la inflación ha puesto en crisis a las paritarias: los convenios que se firmen por este sistema -el cual apenas compensa la mitad del porcentaje de carestía en los primeros seis meses de vigencia- quedarán caducos antes de su vencimiento. Estamos hablando de los salarios convencionados, porque el trabajo en negro y tercerizado es responsable de que el 50% de los trabajadores gane menos de 2.500 pesos, la mitad del costo de la canasta familiar.
Llamamos a los partidos de izquierda -con los que estamos discutiendo un frente electoral- y al conjunto del activismo a iniciar una campaña por un básico de 5.000 pesos, por un aumento general promedio mínimo del 30%, que el mínimo no imponible se suba un 50%, que se incorporen a convenio los tercerizados y de agencia, que los convenios se ratifiquen por asambleas o congresos con mandatos y que el mínimo nacional para el personal no convencionado sea igual al costo de la canasta familiar.
Néstor Pitrola
viernes, 8 de abril de 2011
Los delegados y el gobierno desprecian los reclamos obreros
La reciente denuncia de una exigencia millonaria por parte de los delegados de AGR-Clarín para "arreglar el conflicto" y frenar los bloqueos (realizados a cuenta del moyanismo) no sólo es un golpe a la interna y al moyanismo, sino también a los trabajadores que observan cómo sus reclamos y su organización interna son debilitados y bastardeados por estos elementos delincuenciales, mientras la patronal aprovecha la situación para una nueva ofensiva antiobrera.
Cuando los delegados se ofrecen a arreglos por "6-7-8"
En su edición dominical (3/4), Clarín asevera haber filmado a quienes encabezan la interna exigiendo 9 palos para "arreglar", anunciando una denuncia penal por extorsión. Pero para confirmar la "predisposición" de los moyanistas a defeccionar por dinero, no hace falta leer el diario de la patronal bloqueada.
Es que en 6-7-8 el propio Luis Siri (secretario general de la interna) reconoció y justificó que dos delegados "arreglaron una salida económica con la empresa" (a 15 días de las elecciones, agregamos), y respondiendo si a él le habían ofrecido plata reconoció: "Nosotros, en su momento, dijimos, para que también quede claro y ser honesto, que si nosotros éramos el problema para que el conflicto se solucione y la gente esté bien nosotros dábamos un paso al costado" -agregando, por si podía quedar alguna duda...- ahora, nosotros, Robin Hood no somos, tenemos una familia, pero siempre dejando el taller ordenado, y lo hemos planteado esto en el Ministerio de Trabajo".
Así como el gobierno ha utilizado nuestros reclamos para mostrarse como un cruzado "contra los monopolios" y Moyano para usarlo como apriete a su gobierno contra las causas judiciales que lo involucran, los delegados también van "por lo suyo" y no han hecho más que reproducir lo aprendido en la escuela K.
La situación dentro de la fábrica y los reclamos pendientes
Entre tanto, tres días después del bloqueo (ver Télam, 31/3), la patronal y la interna acordaron pautas de permisos gremiales para los delegados dentro y fuera de la planta, así como las tareas asignadas. Evidentemente, Clarín preparaba el mazazo, mientras en el ministerio continúa "pseudo-legalizando" la situación sindical para evitar mayores multas (dejando nuevamente fuera de temario, con la venia de Tomada y los moyanistas, la reincorporación del único representante gremial aún excluido, que es quien esto escribe).
Sin embargo, previo al bloqueo, los delegados informaron al taller que, en las reuniones, la gerencia no les había respondido nada al reclamo histórico contra el turno diferido (se trabaja como hora simple los fines de semana), por lo que se habían retirado de la negociación y preparaban una medida. Ahora ha quedado en evidencia que el bloqueo tuvo cualquier objetivo, menos los reclamos del taller: la eliminación del turno diferido, la inclusión en el CCT 60/89 de los "fuera de convenio", el pago de los aumentos salariales paritarios, el aumento de las dotaciones por máquina y mi propia reincorporación no estuvieron nunca en discusión.
Después del bloqueo, la patronal ha intensificado el terror contra los trabajadores, el gerente industrial citó, de a grupos, a los obreros a su oficina para exigirles que aumenten la producción, que se debían hacer cargo de las acciones de sus delegados por lo que ahora debían esperar un "vuelto" de la empresa (textual), que se deberían haber descontado los salarios de diciembre cuando se bloqueó AGR y amenazó con la eliminación de extras y despidos. Más que nunca se impone la necesidad de organizarnos en Clarín en forma independiente de la patronal y el gobierno para que los trabajadores podamos luchar con nuestros métodos y por nuestros reclamos.
Pablo Viñas, congresal Lista Naranja Grafica de AGR-Clarín
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Gran acto gráfico en la puerta de AGR-Clarín
Pablo Viñas reclamó su reincorporación ante escribano público El congresal de la Lista Naranja –y único representante gremial al que Clarín (con la venia del Ministerio de Trabajo) aún le impide el ingreso– se presentó a tomar tareas en su turno, el 31 de marzo a las 23 horas, situación registrada por un escribano público y delegados del gremio gráfico que oficiaron de testigos. Allí, se intimó a la empresa a la reincorporación bajo apercibimiento de realizar una denuncia penal por desobediencia (de una orden judicial) contra el directorio del Grupo Clarín. Los trabajadores de AGR-Clarín se mostraron abiertamente solidarios con su compañero y con el reclamo de reingreso a pesar del terror patronal, de las cámaras y de la patota moyanista. En la fábrica hay un sentimiento generalizado de indignación por la exclusión de Viñas de las actas de reincorporación firmadas en el Ministerio de Trabajo. Pablo Viñas fue acompañado una animada concentración de trabajadores gráficos de más de 20 talleres, entre los que se destacaban los nutridos contingentes de Morvillo e Interpack con sus propias banderas. Acompañaron el acto –entre otros– los metrodelegados del subte y delegados del Teatro Colón. También hablaron Miguel Bravetti (Lista Naranja) y el histórico dirigente de los gráficos y del Partido Obrero Néstor Pitrola.
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Dos entregadas de Moyano en 24 horas
La belicosidad de Moyano no está al servicio de las causas de la clase obrera. En 24 horas produjo dos entregadas del salario de los trabajadores. Primero, la paritaria camionera con un aumento en cuotas, firmado tres meses antes del vencimiento del convenio que, por lo tanto, abarca hasta junio de 2012, con cuotas que empiezan con un 12% en julio y promedian el 17% en el año. Las asambleas que se realizan en distintos gremios reclaman entre un 35 y un 40% y cláusulas de actualización; el mes de marzo arrojó una inflación del 2%, o sea más del 30% anualizado.
La repercusión del acuerdo camionero generó repudio en los lugares de trabajo. Por ejemplo, en las dos Conadu -la opositora y la oficialista- decretaron un paro general al advertir que, justamente después de la paritaria camionera, el gobierno empezó a dilatar la firma de un preacuerdo del 27% que en algunas categorías llegaría al 30%. Por su parte, los petroleros de Santa Cruz, a través de sus delegados de base reunidos en Pico Truncado, resolvieron no acatar el levantamiento de la huelga por parte de su dirigente kirchnerista Chaco Segovia, quien aceptó sin mandato un 25%.
La segunda entregada fue aceptar un aumento de sólo el 20% en el mínimo no imponible de ganancias. El número de trabajadores afectados por el impuesto será más alto que el actual cuando finalicen las paritarias.
La CGT se mandó otra arrugada al salir de la Rosada sin denunciar que no se ha tocado el tope de los salarios familiares, en 4.800 pesos, y las correspondientes escalas descendentes previas. La Presidenta "de los pobres" está pagando la asignación por hijo con la plata de los propios trabajadores, con el superávit que le deja el congelamiento de este rubro. El resto lo paga con el falso superávit de los aportes jubilatorios.
Dijimos (PO Nº 1.169) que "los trabajadores enfrentamos el peligro de que la burocracia sacrifique los reclamos paritarios para salvar su pellejo y no al revés -como opinan algunos comentaristas- que la burocracia incentive los reclamos paritarios para negociar un salvoconducto oficial para sus delitos". Este es el núcleo de los acuerdos en la Casa Rosada. En busca de la impunidad para sus múltiples causas penales, la burocracia sindical sale en auxilio de los compromisos del gobierno kirchnerista con la Unión Industrial y con todo el empresariado en torno a una contención del salario y una rebaja de costos laborales.
Otro punto en el que el gobierno aprieta a Moyano es la retención de miles de millones -se habla de hasta 9 mil millones- de fondos de las obras sociales, que corresponden al 10% de toda la recaudación obrero patronal, los que ahora son usados para los gastos corrientes del Estado. Las causas penales de 80 obras sociales -sospechadas, con sobradas pruebas, de malversar esos y otros fondos de la salud para sus negocios y hasta de adulterar medicamentos- son usadas para ‘ajustar' el servicio que prestan. Moyano entrega cada vez más cosas para que devuelvan parte de esos fondos, porque en torno a su uso ha montado un amplio esquema empresarial para su familia.
No se trata aquí sólo de Moyano. La UTA firmó por un 23% que ya creó una crisis en el subte con su propia tropa. Este gremio, fuerte socio político de Pedraza, marca lo que le puede pasar a los ferroviarios si sale libre Pedraza: hundir las paritarias.
Moyano pretende un bloque legislativo, que podría incluirlo a él mismo para protegerse con los fueros parlamentarios.
La triunfante huelga general química en Zárate-Campana contra un intento de precarización laboral, como ayer la huelga en los puertos de San Lorenzo contra la tercerización, manifiestan cuáles son las tendencias de fondo de la base obrera. Lo mismo ocurre con la gran lucha del Colón, contra los despidos en el Indec o ante los paros y movilizaciones multitudinarias de los judiciales de la provincia de Buenos Aires, así como el reanimamiento huelguístico de los docentes santacruceños, que la CTA se rehúsa a apoyar.
En estos días se produjo un paro y movilización de miles de tercerizados de Edenor, traicionados por Lezcano -uno de los gordos opositores a Moyano en la CGT oficial. Los judiciales, innumerables cuerpos de delegados y asambleas fabriles de la UOM, los gráficos o de las líneas del subte están reclamando aumentos salariales del 35 al 40 por ciento.
Nos tenemos que movilizar desde abajo, con mandatos fabriles, en todos los lugares de trabajo, por 5.000 pesos de mínimo en todos los convenios, actualización por inflación, por la derogación del impuesto al salario, por la incorporación de los tercerizados a planta y que los paritarios respondan ante asambleas generales de los gremios.
Néstor Pitrola
miércoles, 30 de marzo de 2011
lunes, 28 de marzo de 2011
COMUNICADO
LA LISTA NARANJA GRÁFICA DENUNCIA LA REPRESIÓN SISTEMÁTICA DE LA PATRONAL DE CLARÍN CONTRA LOS DERECHOS SINDICALES DE SUS TRABAJADORES Y RECHAZA AL MISMO TIEMPO EL BLOQUEO AL DIARIO CLARÍN COMO UNA ACCIÓN AJENA A LOS INTERESES DE ESOS TRABAJADORES, EN LÍNEA CON EL ‘PARO’ FRUSTRADO DEL MOYANISMO CONTRA EL GOBIERNO Y LOS REALIZADOS POR VENEGAS Y PEDRAZA PARA IMPEDIR SUS RESPECTIVOS ENCARCELAMIENTOS O RECLAMAR POR SU LIBERTAD O EXCARCELACIÓN
Con relación a los hechos de dominio público, volvemos a denunciar que la patronal de Clarín proscribe la organización sindical en sus empresas y ha perseguido y despedido en forma sistemática a quienes han luchado y luchan por defender los derechos de los trabajadores.
Denunciamos también que esa persecución continúa en la actualidad contra los delegados despedidos que fueron reincorporados en las últimas semanas contra la voluntad de la patronal del diario. Y también denunciamos que los turnos de trabajo violentan el descanso de fin de semana y que rige un clima de represión interna, con vigilancia a los trabajadores a través de cámaras de televisión.
Denunciamos la complicidad del ministro de Trabajo, Carlos Tomada, con esta situación represiva y a toda la burocracia de la CGT, que siempre ha sido cómplice con esta situación, en primer lugar a Raymundo Ongaro y la directiva del sindicato gráfico.
El bloqueo a la salida del diario, el domingo pasado, no fue, sin embargo, una decisión de los trabajadores de AGR (propiedad del grupo Clarín) ubicada en Pompeya, ni tampoco de la planta gráfica del diario Clarín propiamente dicha, ubicada en Barracas.
Los responsables del bloqueo son los mismos que han impedido la reincorporación del ex delegado y actual congresal del gremio Pablo Viñas, que fuera despedido igual que ellos, debido a su pertenencia a la Naranja Gráfica y al Partido Obrero. Este compañero fue expulsado por medios violentos de las instalaciones del ministerio de Trabajo, por el grupo de delegados que se identifica con el moyanismo, en oportunidad de las reuniones que discutían el reclamo de reincorporación de los delegados. El año pasado pretendieron utilizar el mismo procedimiento en las reuniones de la comisión de Legislación del Trabajo, que preside el abogado moyanista Héctor Recalde, que debían discutir el reclamo de las reincorporaciones de los delegados.
Nuestro compañero, Pablo Viñas, ha iniciado acciones judiciales contra el grupo moyanista, el Ministerio de Trabajo y la patronal de Clarín, la cual es cómplice en la discriminación contra la reincorporación de Viñas.
La Naranja Gráfica rechaza las acciones patoteriles de la burocracia sindical y denuncia su carácter político extorsivo, en función de arrancar la protección del gobierno nacional, contra los procesos judiciales, civiles y penales, que los tiene como responsables. Rechazamos la pretensión de las patronales de prensa de que defienden la libertad de expresión y los derechos y garantías constitucionales, luego de una larga colaboración con las varias dictaduras militares que asolaron al país; la discriminación que ejercen contra las expresiones obreras; la manipulación informativa cuando se trata de las luchas populares; y la persecución sistemática a los luchadores sindicales.
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lunes, 21 de marzo de 2011
Gráficos zona norte:
GOLPE DE ESTADO CONTRA EL PLENARIO DE DELEGADOS
El contraste entre la pasividad de la cúpula del sindicato y la efervescencia de la base gráfica empieza a hacerse patente en todo el gremio. Hoy la manifestación más visible de esto – pero no la única – tiene lugar en la zona norte. La puesta en pie de nuevas comisiones internas (World Color, Cedinsa, Impresores son las más recientes) sumada a la presencia de Donnelley ha transformado la sede de Panamericana y Ruta 202 en un punto de confluencia de todas las tendencias que, en mayor o menor medida, son críticas a la conducción ongarista. Esto incluye al grupo kirchnerista que actuando dentro de la Lista Verde conquistó la representación oficial del gremio en la zona y desde hace un tiempo viene desarrollando una política de relativa apertura a la participación de los afiliados. Es claro que la pretensión de renovar un aparato anquilosado y dominado por una burocracia de casi medio siglo está condenada de antemano pero hasta ahora ha sido un factor progresivo. Un ejemplo de esto es el plenario de delegados, abierto a los activistas, que se convocó hace quince días para fijar una posición frente a la paritaria. En un gremio caracterizado por la más completa ausencia de deliberación colectiva no fue un hecho menor.
Un plenario trunco
El debate en esa oportunidad giró en torno a un pliego muy avanzado que plantea entre otras consignas el 40% en una sola cuota, el ajuste trimestral, los paritarios electos, la actualización de las categorías y la efectivización de los precarizados; además de reclamar el plenario general de delegados y solidarse con los luchadores perseguidos judicialmente como Hermosilla y Ottoboni. La votación se pospuso sin embargo por una semana con el propósito de consultar a las asambleas de cada fábrica y luego resolver con un mandato. Para los “verdes críticos”, empeñados en circunscribir la discusión solo al porcentaje de aumento, la postergación de la votación fue un regalo. Los que defendieron este procedimiento - delegados de Donnelley – confunden la democracia sindical con un democratísmo que obstaculiza, no potencia, las iniciativas. Claramente se podría haber votado - el cuerpo de delegados tiene suficiente representación para hacerlo - y luego impulsar asambleas por fábrica para refrendar el programa y desenvolver una gran agitación en todo el gremio llamando a seguir el ejemplo de la zona norte. La postergación le dio a los dirigentes de norte el tiempo que necesitaban para eludir una derrota y a la directiva la oportunidad de bajar a la sede a poner en caja una situación que amenazaba desmadrárseles: el plenario se levantó mediante un mensaje de texto girado a las internas. La suspensión del plenario fue sin dudas un “golpe de estado” contra el proceso de organización que se desenvuelve en la zona norte que deja entrever la mano del secretario de organización. Y ya sea que fue pergeñado en común o simplemente consentido, la realidad es que deja a los “verdes críticos” entongados con la misma porquería que dicen querer superar.
¿Qué hacer?
La asamblea que de todos modos se autoconvocó en la puerta de la sede reunió unos 80 trabajadores de Donnelley y World Color en su mayoría, Cedinsa y una delegación de internas naranjas de otras zonas que incluyó a Interpack, Morvillo e Ipesa. Los verdes – que no participaron y permanecieron dentro del local – transmitieron que el levantamiento obedecía a que la presencia de las barras tergiversaba la verdadera relación de fuerzas. Algunos delegados de Donnelley propusieron rechazar el argumento y votar (¿ahora sí se podía votar?) que había que funcionar en asamblea abierta. El debate “asamblea de activistas” versus “cuerpo de delegados” no conduce a ningún lado y en rigor ambas posiciones constituyen las dos caras de una misma falacia. Ni los delegados pueden resolver al margen de la opinión de la base ni la participación de la base puede equivaler a la disolución del cuerpo de delegados. El plenario y la asamblea son “instituciones” que se complementan sin oponerse formalmente; son escalones que deben utilizarse ambos para motorizar la movilización más amplia posible. La Naranja propuso sacar un pronunciamiento denunciando el “golpe de estado” de la directiva y preparar, mediante una intensa agitación sobre todo el gremio y asambleas por taller, una movilización coordinada con otras internas para defender el pliego de reivindicaciones tal como se discutió. El cuadro de las paritarias se recalienta en todo el movimiento obrero y por primera vez en muchos años en nuestro gremio se plantea la posibilidad concreta de hacer oír la voz de la base gráfica.
Miguel Bravetti
sábado, 12 de marzo de 2011
EL CONFLICTO DE AGR CLARÍN NO ESTA RESUELTO, OTRA VEZ EL MINISTERIO NO ACATA A LA JUSTICIA
- Inmediata reincorporación de Pablo Viñas en AGR- Clarín Jueves 10/03 16:00 hs Movilización al Ministerio de Trabajo en la sede de Leandro N. Alem
En el reciente acta-acuerdo entre Clarín, el sindicato gráfico y Tomada, en la que se establece la reincorporación de 9 representantes gremiales despedidos por AGR-Clarín, por resolución de la justicia en todas las instancias laborales, fue excluido Pablo Viñas, militante del Partido Obrero y congresal de la Lista Naranja. Como precedente, el jueves 03/02 los delegados de AGR, vinculados al moyanismo, agredieron y amenazaron al congresal en el propio piso 18 de la sede ministerial de L. Alem, para apartarlo de la audiencia en la que se discutirían las reincorporaciones y a la que había sido autorizado a participar.
La “desaparición” de Viñas del expediente ministerial y de las gestiones sindicales es una discriminación ilegal e inaceptable, y una afrenta a la voluntad del taller que en la última elección gremial voto mayoritariamente a la Lista Naranja por la cual hoy es congresal.
Convocamos a todas las organizaciones políticas y gremiales a la movilización que realizaremos en las puertas del ministerio de trabajo para repudiar las agresiones y reclamar la inmediata y efectiva reincorporación de Pablo Viñas.
Lista Naranja Gráfica
Para comunicarse:
Pablo Viñas: 1556539481
Miguel Bravetti: 1556181223
martes, 1 de marzo de 2011
Tomemos las paritarias en nuestras manos
En un cuadro inflacionario ascendente las paritarias no tienen un rumbo definido todavía, o al menos la burocracia, la patronal y el gobierno encuentran cada día un nuevo obstáculo para diseñar una línea de contención a la presión obrera, incluso algunas precoces huelgas estivales.
En un año electoral, el conjunto de la patronal no quiso dar un acuerdo marco que constituyera un respaldo de "gobernabilidad". El debate no parece ajeno a la crisis de la Unión Industrial, donde un sector pateó el tablero capitaneado por la súpersubsidiada Aluar, también dueña de Fate, súperprotegida de las importaciones chinas y coreanas de neumáticos. El gobierno apeló también a los íntimos capitales petroleros y mineros y parte de las burocracias sindicales del sector, con los que firmó acuerdos de paz social que no sirvieron de contención ni en sus propios gremios.
La CGT moyanista, imposibilitada ya el año pasado de fijar un tope que discipline los salarios, se ha dado la táctica de hacer bandera con dos temas: la suba del mínimo no imponible de ganancias y la suba del tope para el cobro de los salarios familiares. El tema debe ser clarificado entre los trabajadores porque se trata de devolvernos algo que es nuestro y de lo cual estamos siendo despojados. Un millón y medio de asalariados tributan ganancias, cuando por definición se trata de un impuesto al capital. Para colmo la cantidad de trabajadores afectados presenta una trayectoria ascendente, porque las actualizaciones kirchneristas de la base imponible son menores a los promedios arrancados en las paritarias y aumentos fabriles, y más aún cuando buena parte de la reactivación económica es cubierta con extras y no con nuevos puestos de trabajo. Esto vale incluso en el Estado, porque el 30% del gremio docente tributa la gabela como consecuencia de que trabaja en doble cargo, lo que constituye un atentado al Estatuto docente, al ser humano que enseña y al que aprende. En el caso de los salarios familiares, que no se cobran en salarios más arriba de 4.800 pesos y tienen escala descendente según el monto, directamente están haciendo caja de la Anses con fuerte superávit, des-universalizando un salario por hijo cuando se llenan la boca con la asignación universal, como se ve financiada en parte por los propios trabajadores. Se impone la derogación del impuesto al salario y el cobro irrestricto y actualizado del salario familiar.
La cuestión del mínimo será corregida, contra los dichos del atribulado Tomada, que negó que estuviera en la agenda, pero, ojo, su porcentaje, lo mismo que los aumentos estatales, tratarán de ser tomados por el ministro-candidato como la referencia que Moyano, Yasky y compañía no están en condiciones de garantizar. El tema no es menor porque se trata del ministerio que después hace caer el peso arbitral del Estado para controlar las huelgas que luchan por una verdadera recomposición salarial.
Otro recurso de emergencia busca ser instrumentado por la burocracia petrolera de la patagonia, la participación en ganancias, inspirada en el proyecto Recalde que le sirvió a Moyano para discursear en River y que luego la presidenta le mandó a archivar. Confirmando nuestro análisis -a contramano de una entusiasmada izquierda- este proyecto busca ser usado para rebajar el reclamo de aumento a la plantilla salarial -del 40%, en el caso petrolero. Sin apertura de los libros empresarios, y aplicado sólo a grandes empresas, es estéril y un factor de división del movimiento obrero.
Moyano ha vuelto con la muletilla de que no hay "piso ni techo", pero mientras tanto la UOM, sin mandato de ninguna naturaleza, ha hecho dos movimientos decisivos. Firmó en Peugeot el laudo 29 automotriz metalúrgico, 15% por seis meses. Después del retraso de los años anteriores, el aumento es una entregada, basta ver que el básico se va a cuatro mil pesos, lo cual en la industria automotriz es la última miseria. Con un aumento de este tipo, la rama 17 -que abarca a la inmensa mayoría de la UOM- se iría a un básico de 2.500 pesos, una auténtica canasta de pobreza. El otro movimiento de la UOM ha sido presentarse al conjunto de la paritaria con un reclamo del 30% que nadie votó, destinado a sufrir rebajas como todo reclamo inicial, es decir una política a la medida de la patronal.
Esta línea de firmar por seis meses "y vemos", lo mismo que las cuotas con las que vienen entregando el salario ante una inflación creciente, es música para los oídos patronales que ya adelantaron que remarcarán trasladando los aumentos a los precios, lo cual es una estafa porque, por esos aumentos pasados, precisamente, la recaudación tributaria aumentó un 40% en el 2010, claro indicativo del nivel de confiscación que sufrimos en las ramas privadas y en el Estado -que otorgó la mitad de ese porcentaje.
En los gremios estatales, Yasky no está nada cómodo. Le han ofrecido migajas a Ctera, cuando empiezan a moverse las aguas en las provincias patagónicas mucho antes del comienzo de clases.
Hay que tomar el toro por las astas apoyados en las experiencias más avanzadas del movimiento obrero, como los 5.000 pesos de básico que arrancaron los aceiteros, y sobre esos importes reclamar cláusulas de actualización por inflación. Los aceiteros no consiguieron un gran porcentaje, sólo el 25%, pero sin cuotas y con una cláusula de revisión a mediados del año paritario si la inflación desborda. En realidad, tienen que fijarse actualizaciones en base a índices de universidades e institutos provinciales, bajo control periódico de los trabajadores, dada la destrucción del Indec. Otro tema vital de todo debate salarial es la incorporación al básico de todos los importes en negro y no remunerativos de distinto tipo que se han acumulado, especialmente con la excusa de la crisis 2008/2009. Si no es ahora, ¿cuándo?
Por otro lado, a pocos meses del asesinato de Mariano, con la lucha de los tercerizados ferroviarios en pleno desarrollo, cuando una CGT regional como la del cordón industrial de San Lorenzo ha ido a la huelga por la equiparación y pase a planta de sus tercerizados, el tema de la efectivización de contratados y el pase a planta de tercerizados y de agencia es una bandera clave. Lo mismo ocurre con los planteos de recategorización, pendientes en infinitos gremios, como gráficos, metalúrgicos, papeleros y tantos otros, o los de aumento por antigüedad como en el subte (piden 2% por año), tienen que formar parte de un paquete de reivindicaciones a impulsar en cada gremio.
El marco para desenvolver este programa es el de un desprestigio brutal de toda la burocracia sindical y de una crisis política, donde Moyano ha tenido que salir a rescatar a la mafia de Uatre, con Mesa de Enlace y todo, para salvar su propio pellejo. Más que nunca se trata de exigir paritarios elegidos en asamblea, con pliegos reivindicativos votados por esas asambleas, cuando los dirigentes sindicales pierden sus energías en los estrados judiciales y allanamientos a la mayoría de las obras sociales. Abramos el debate en las asambleas fabriles para condicionar y exigir que los reclamos sean votados por congresos de delegados con mandato y que toda la negociación sea informada y sometida a examen de los trabajadores.
• 5.000 pesos de salario básico.
• Actualización por inflación.Incorporación al básico de todo monto en negro.
• Recategorización.
• Pase a planta de todos los tercerizados y contratados.
• Anulación del impuesto al salario.
• Salario familiar sin topes.
• Asambleas de base para mandatar a los sindicatos.
Néstor Pitrola
sábado, 19 de febrero de 2011
Lo que “promete” el moyanismo al gremio gráfico
Agreden a congresal Naranja de AGR en el Ministerio de Trabajo
El jueves 3 de febrero se realizó una nueva audiencia en el Ministerio de Trabajo por los despidos antisindicales en el Grupo Clarín. En ese contexto Pablo Viñas – ex delegado de AGR y actual congresal por la agrupación Naranja - fue agredido por los delegados de la planta, viejos militantes de la lista Verde ongarista y que hoy responden al moyanismo, con el fin de apartarlo de la reunión. Todo esto con el visto bueno del resto de los directivos (verdes) que se encontraban presentes.
Los funcionarios ministeriales en una actitud insólita no solo dejaron correr las agresiones y amenazas sino que mandaron a la policía federal a retirar… al agredido, que sin embargo había sido autorizado a ingresar minutos antes. Evidentemente todos buscaron mantener ocultos los términos de la reunión.
Este accionar es una muestra de los métodos patoteriles que los delegados moyanistas pretenden introducir en el gremio gráfico, con el aval de la Comisión Directiva ongarista; los flamantes militantes de la “Juventud Sindical” hacen así honor al origen histórico de esta corriente derechista que en los ‘70 se dedicó a perseguir y eliminar activistas y luchadores.
Aclaremos que Viñas fue quién, en una sesión de la Comisión del Legislación del Trabajo de la Cámara de Diputados, denunció la parálisis del Ministerio que en seis años nunca había sancionado a la empresa y quién reclamó la multa que llegó meses más tarde. La “demora” ministerial refleja las impostura del gobierno nacional: es que en el 2004 fue el propio Kirchner –en tiempos de buenas migas con Clarín- quien mandó la policías contra una huelga por el convenio colectivo, y por lo tanto el responsable político de los despidos producidos al día siguiente, por los que ahora “amonesta” a Clarín en función de su propia pelea.
Viñas, fue separado de la comisión interna antes de su despido mediante una maniobra fraudulenta por parte de los ahora Moyanistas, que mereció el repudio de todo el taller. Luego fue sistemáticamente excluido de los reclamos por la CGT, el sindicato gráfico y la comisión interna de AGR. Ningún comunicado, afiche o solicitada menciona que él es parte del reclamo de reinstalación desde el 2004 y que cuenta con una medida cautelar a su favor. Evidentemente en su caso la persecución gremial no proviene solo de la patronal.
Denunciamos ante la opinión pública y el movimiento obrero la conducta aberrante del moyanismo, que no vacila en atacar a un dirigente intachable de la fábrica por defender la independencia respecto de la patronal de Clarín y del gobierno nacional.
Denunciamos la complicidad del Ministerio de Trabajo con la agresión y hacemos responsable de la seguridad de nuestro compañero a las autoridades y al secretario general de la CGT Hugo Moyano.
El ongarismo no ha movilizado al gremio contra el atropello del pulpo Clarín. Llamamos a todos los delegados y trabajadores gráficos a repudiar esta agresión infame, a rechazar la tentativa de imponer en nuestro gremio los métodos de la patota y a exigir un plenario de delegados para impulsar un plan de lucha por la reincorporación de todos los despedidos de Clarín, por la inmediata apertura de la paritaria y por todas las reivindicaciones postergadas del gremio.
Lista Naranja Gráfica
miércoles, 2 de febrero de 2011
El K Ongaro es de Clarín
Inmediato plenario del gremio para apoyar a los delegados represaliados por AGR-Clarín
La tentativa del Grupo Clarín de presentar los bloqueos a los portones de sus empresas como "un ataque a la libertad de expresión" desnuda su concepto patronal. Es Clarín quien sistemáticamente pisotea leyes y derechos elementales. Justamente, el conflicto actual tiene por origen el despido de 119 trabajadores de AGR en 2004 (incluida la comisión interna y dos congresales de la Lista Naranja) por una huelga en defensa del convenio colectivo.
Desde entonces la empresa ha desoído todos los fallos judiciales favorables a los obreros e incluso, luego de la protesta de diciembre pasado, despidió a tres delegados que se encontraban cumpliendo tareas adentro y otros dos activistas por solidarizarse con la medida. Luego de eso la patronal viene impidiendo la elección de delegados con el objetivo de armar una lista afín o una representación "trucha" elegida a dedo que actúe al margen del sindicato.
Tampoco se presentó a las audiencias convocadas por el Ministerio de Trabajo que, por su parte, salvo la multa millonaria que le aplicó hace unos meses y que Clarín apeló, no ha hecho otra cosa. No se entiende entonces, porqué la comisión interna espera, según declaró a Tiempo Argentino "que el ministro se ponga al frente del conflicto" y menos aún, porqué dice tener "confianza en él".
El moyanismo confunde
Es claro que los bloqueos se inscriben en la campaña del gobierno -y de Moyano en particular- contra Clarín. La persecución a la actividad gremial en las empresas del grupo no empezó ahora y la CGT jamás abrió la boca antes (en realidad Piumato fue un activo operador contra la huelga del 2004 cuya derrota abrió la puerta a la ofensiva empresaria).
La actuación del moyanismo en este conflicto tiene un carácter muy particular. Ninguna declaración -ni de los delegados ni del gremio- menciona a Pablo Viñas cómo uno de los despedidos que lucha por su reinstalación siendo que se trata de un ex delegado de la planta, congresal del sindicato dos veces electo y dirigente de la agrupación Naranja Gráfica; tal vez porque Viñas fue el único que denunció ante la comisión de Legislación del Trabajo de la cámara de diputados la completa inacción del gobierno durante cinco años y le reclamó a Tomada sanciones concretas contra la empresa por incumplir los fallos.
La Verde aísla a AGR del gremio
El Ministerio de Trabajo convocó una nueva audiencia en estos días y los delegados prometieron retomar el "plan de lucha" si no hay una solución a la reincorporación y la elección de delegados. El "plan" de bloqueos y actos de la Juventud Sindical por mucho que pueda entorpecer el funcionamiento de la empresa, ha mostrado una debilidad fundamental: la completa marginación de los gráficos de las acciones y de las motivaciones de esta lucha.
El sindicato nunca difundió el conflicto ni antes ni ahora; el gremio en su inmensa mayoría se ha enterado por la agitación de la Naranja. Fue la agrupación Naranja la que en el bloqueo de diciembre organizó la solidaridad de las internas para que no se imprima la revista Viva -mientras la conducción se dividió entre los que no movieron un dedo y los que directamente carnerearon: la interna de Clarín-Zepita, integrante de la directiva, permitió que la revista se imprima parcialmente en esa planta. La Federación Gráfica Bonaerense se ha limitado a poner su bandera para las fotos y a acompañar como segundo (o tercer violín) las iniciativas de los camioneros.
Esta política ha tenido consecuencias espantosas adentro de la planta de AGR. La patronal inició una ofensiva terrorista a partir del bloqueo moyanista y logró firmas masivas bajo extorsión contra el piquete, luego de lo cual despidió a toda la C. Interna y a dos compañeros que confraternizaron con el piquete.
Ongaro es de Clarín
Ya se sabe que Ongaro es un enemigo de toda movilización obrera; se sabe también que fue vendedor de afiliaciones a la AFJP Activa del grupo Clarín. Pero posiblemente en este caso haya algo más. La bancarrota de la obra social es utilizada por Moyano para exigir cuotas de poder para "su fracción", entre los que se cuentan algunos delegados de AGR. Por eso, la APE (Administración de Programas Especiales, controlada por el camionero) retiene 18 millones de pesos de reintegros adeudados a la Obra Social del Personal Gráfico (OSPG).
El desfinanciamiento de la clínica se agrava por el éxodo constante de afiliados -en particular de los salarios más altos- hacia otras obras sociales. En este contexto la contribución histórica de Clarín, que aporta por todos los afiliados gráficos prácticamente sin contraprestación (ya que los empleados del grupo están adheridos a una prepaga), convierte a la OSPG y a Ongaro en Clarín-dependiente.
¡Que el ongarismo abandone ya su complicidad con Clarín y convoque al plenario de delegados en la puerta de AGR para resolver acciones de lucha de todo el gremio por la reincorporación inmediata de los despedidos y todas las reivindicaciones del taller!
Miguel Bravetti
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