Pablo Viñas reclamó su reincorporación ante escribano público El congresal de la Lista Naranja –y único representante gremial al que Clarín (con la venia del Ministerio de Trabajo) aún le impide el ingreso– se presentó a tomar tareas en su turno, el 31 de marzo a las 23 horas, situación registrada por un escribano público y delegados del gremio gráfico que oficiaron de testigos. Allí, se intimó a la empresa a la reincorporación bajo apercibimiento de realizar una denuncia penal por desobediencia (de una orden judicial) contra el directorio del Grupo Clarín. Los trabajadores de AGR-Clarín se mostraron abiertamente solidarios con su compañero y con el reclamo de reingreso a pesar del terror patronal, de las cámaras y de la patota moyanista. En la fábrica hay un sentimiento generalizado de indignación por la exclusión de Viñas de las actas de reincorporación firmadas en el Ministerio de Trabajo. Pablo Viñas fue acompañado una animada concentración de trabajadores gráficos de más de 20 talleres, entre los que se destacaban los nutridos contingentes de Morvillo e Interpack con sus propias banderas. Acompañaron el acto –entre otros– los metrodelegados del subte y delegados del Teatro Colón. También hablaron Miguel Bravetti (Lista Naranja) y el histórico dirigente de los gráficos y del Partido Obrero Néstor Pitrola.
viernes, 8 de abril de 2011
Gran acto gráfico en la puerta de AGR-Clarín
Pablo Viñas reclamó su reincorporación ante escribano público El congresal de la Lista Naranja –y único representante gremial al que Clarín (con la venia del Ministerio de Trabajo) aún le impide el ingreso– se presentó a tomar tareas en su turno, el 31 de marzo a las 23 horas, situación registrada por un escribano público y delegados del gremio gráfico que oficiaron de testigos. Allí, se intimó a la empresa a la reincorporación bajo apercibimiento de realizar una denuncia penal por desobediencia (de una orden judicial) contra el directorio del Grupo Clarín. Los trabajadores de AGR-Clarín se mostraron abiertamente solidarios con su compañero y con el reclamo de reingreso a pesar del terror patronal, de las cámaras y de la patota moyanista. En la fábrica hay un sentimiento generalizado de indignación por la exclusión de Viñas de las actas de reincorporación firmadas en el Ministerio de Trabajo. Pablo Viñas fue acompañado una animada concentración de trabajadores gráficos de más de 20 talleres, entre los que se destacaban los nutridos contingentes de Morvillo e Interpack con sus propias banderas. Acompañaron el acto –entre otros– los metrodelegados del subte y delegados del Teatro Colón. También hablaron Miguel Bravetti (Lista Naranja) y el histórico dirigente de los gráficos y del Partido Obrero Néstor Pitrola.
jueves, 18 de diciembre de 2008
Gran acto de apoyo a Indugraf
El martes 16 se realizó un importante acto de apoyo a los trabajadores de Indugraf, en los portones de la planta, en el que participaron más de 400 compañeros.
Hablaron delegados de Metrovías, de LAN, del gremio de la pintura, de las gráficas Interpack, Morvillo, AGR-Clarín, Transtex, del Bauen, de la cooperativa gráfica Chilavert y de Talleres Gráficos Unión -actualmente en manos de sus obreros-, el presidente de la Fuba y Néstor Pitrola.
Enviaron sus adhesiones el Plenario de Trabajadoras, el Foro de la Memoria de Parque Patricios, delegados del Hospital Británico, la lista Marrón de ATE, la lista Violeta y la lista Naranja de Telefónicos, la interna gráfica de Donnelley, la lista Naranja de UTBA, la lista Naranja del Inti, Tribuna Docente, estudiantes de la escuela de arte Manuel Belgrano y el presidente del centro de estudiantes del J.V.Gonzalez.
Hay que destacar la presencia de numerosos vecinos que vienen colaborando con la toma y una nutrida columna de la UJS-PO.
El acto concluyó con las palabras del secretario general de la interna de Indugraf, Vicente Narváez.
jueves, 12 de mayo de 2005
¿POR QUÉ LOS GRAFICOS NO?
La cuestión salarial
El ajuste de la escala acordado en la “paritaria” de noviembre del año pasado, se reveló muy rápido como una nueva estafa del ongarismo. Además del insignificante 12 por ciento conseguido, el acta firmada contenía - tal como lo advertimos en el anterior boletín naranja – una cláusula de absorción. Es decir que los 75 pesos promedio (categoría 6) que cobramos en octubre, noviembre y diciembre fueron descontados a partir de enero de los 100 pesos dispuesto por el gobierno. Luego de haber acompañado durante una década el congelamiento menemista, hoy el sindicato gráfico sigue al pie de la letra la “política salarial” fijada por las cámaras empresarias y el gobierno. Veamos. En 2001 el básico mensual para la categoría 6 del sector obra estaba en 341 pesos y hoy está en 705 pesos. Si le restamos los 350 pesos correspondientes a los aumentos decretados por Duhalde y Kirchner, resulta que lo “conquistado” por el sindicato en las distintas “paritarias” es…. 14 pesos. Mientras la canasta familiar ronda los 1700 pesos y la actividad editorial (es decir las ganancias empresarias) crece a un ritmo cercano al 30 por ciento, la escala gráfica no llega a los 1000 pesos para la máxima categoría. Un oficio tan calificado como el de impresor, por ejemplo, requiere de muchos años de práctica, probablemente más que para conducir un tren o atender una línea telefónica. ¿Entonces porque un conductor de subte gana más de 2300 pesos (por 6 horas de trabajo) y un operador telefónico 1600 pesos? La respuesta es simple: porque los trabajadores del subte, igual que los telefónicos, no aceptaron sueldos de miseria y fueron a la huelga general, ganaron las calles, ocuparon edificios y cortaron vías, poniendo a sus cuerpos de delegados y asambleas generales frente del reclamo. El triunfo de estos conflictos no es resultado del mayor “peso social” que tienen las empresas de comunicaciones o de transporte como ridículamente se escuchó decir a algunos dirigentes gráficos. El “peso social” de los medios gráficos puede ser incluso mayor, pero el problema no radica allí, sino en la existencia de una dirección dispuesta a llevar adelante las reivindicaciones. Las luchas de Metrovías y FOETRA – que han hecho saltar los topes salariales diseñados por el gobierno y han puesto a la CGT y a la UIA a tramar un pacto que impida “nuevos desbordes” – enseñan que es posible arrancar verdaderos aumentos a condición de tener delegados y comisiones internas que sean canales de la combatividad de las bases.
