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jueves, 25 de septiembre de 2008

¿ADONDE VA CICCONE CALCOGRAFICA?

La salida de los hermanos Ciccone del directorio, en coincidencia con el fin del contrato de los pasaportes -cayó en agosto aunque se rumorea que se prorrogó un año más-, ha abierto un cuadro de enorme incertidumbre entre los trabajadores. Hay atrasos en los sueldos, faltan insumos y la planta está casi paralizada. El sindicato gráfico confiesa que nada sabe sobre el posible destino de la empresa y sólo recomienda esperar. De Vido vs. Fernández Pese a que se mantiene la razón social, el control de la compañía pasó al Grupo Eurnekian, que llegó de la mano de De Vido. Aníbal Fernández, por su lado, busca desplazar a Ciccone del negocio de los pasaportes, pero en favor de la Casa de la Moneda y otras subcontratistas. Eurnekian es uno de los preferidos del poder desde Menem hasta el presente. Se sospecha que su "aterrizaje" en Ciccone aseguraría no sólo la continuidad de los pasaportes sino un paquete mucho más grande que incluye las cédulas de identidad y los DNI. Fernández, por su parte, propone una versión electrónica del DNI (se utiliza en Europa), que consiste en una tarjeta de alta seguridad con un chip que contiene datos biométricos (huellas, iris, fotografía digital y firma electrónica). Para ese trabajo postula al grupo español Indra que, a su vez, está vinculado a la japonesa NEC. Esta última es la empresa que fiscaliza el ingreso a la Casa Rosada y a la Quinta Presidencial. El botín mayor Con toda la millonada de guita que involucra la confección de estos documentos, el botín más preciado de esta guerra de ministros es otro: la creación de un archivo digital único con los datos biográficos y biométricos, denominado Base de Datos Unica de Identificación Plena de Individuos, BDUIPI. Hoy, la información está completamente atomizada: la Policía Federal tiene digitalizados unos 20 millones de ciudadanos que pasaron por el edificio de Azopardo para hacer sus cédulas y pasaportes. El Registro Nacional de Pasaportes (Renaper) tiene 57 millones de documentos, pero en papel. Sergio Massa elaboró su propia base en la Anses, pero faltan las personas que no tienen aportes, y así de seguido. En medio de denuncias por la "porosidad" de las fronteras argentinas, el BDUIPI, compatible con lo que pide el FBI, serviría para rastrear sospechosos de narcotráfico, terrorismo y otros delitos que requieran cooperación internacional; y también serviría para lo contrario, claro. En la carrera por ver quién predomina en materia de espionaje y persecución (y quién se queda con los negocios del área) se anotó un tercer competidor: Florencio Randazzo. El ministro del Interior acaba de contratar mil pasantes en el Renaper para avanzar en la digitalización de los DNI, que confiaría a la misma firma que tiene a su cargo los nuevos registros de conducir en la provincia de Buenos Aires. Un panorama incierto Aunque Eurnekian entra al negocio con fuerte apoyo oficial, el futuro de Ciccone es incierto debido a todas estas rivalidades. La pasividad del sindicato es criminal. Es la misma conducta que siguió en los últimos diez años en que el taller pasó de ser uno de los mejores pagos de la industria a sufrir decenas de despidos, reducciones salariales y pérdida de conquistas. Miguel Bravetti

lunes, 28 de abril de 2008

EXTRAORDINARIA ELECCIÓN DE LA NARANJA GRÁFICA

Pese al enorme fraude, otra vez la minoría La Lista Naranja retuvo la minoría (consagrando ocho congresales) y se impuso en veintiún talleres, entre ellos trece de los cincuenta más importantes, algunos por primera vez como AGR-Clarín (el más importante del gremio), Pessout, Donnelly y Ramón Chozas; empató técnicamente en otros cinco grandes como Interpack 2 y Medoro; y obtuvo un brillante resultado en varios más como Dinan 1, Buschi y Muresco. En los talleres fiscalizados, lo que incluye diarios con padrones "engordados", obtuvimos un impresionante 41,3%. La crisis de la Lista Verde se expresó en una caída a la mitad del voto de los jubilados, en una escasísima votación en la urnas del sindicato, en un porcentaje de votos en blanco de la obra social, en la completa ausencia de campaña electoral; el ministerio kirchnerista convalidó el más formidable fraude desde la suspensión electoral en 1988. Las victorias plebiscitarias en Iterpack I y Morvillo expresan la fuerza de la organización combativa; el triunfo en la Rioplatense después de la derrota de 2005, lo mismo que la victoria en el Diario Popular, marcan la recomposición en numerosos talleres, de la mano de la Naranja Gráfica. El fraude, única estrategia En la enciclopedia virtual Wikipedia se mencionan quince formas diferentes de hacer fraude en una elección. Ongaro usó once, desde la "coacción al votante" hasta la "compra de los funcionarios que controlan la elección". No hubo afiche, ni pintadas, ni volantes (salvo un librito con fotos que se repartió en unos pocos lugares). Todo el esfuerzo del aparato estuvo puesto, primero, en intentar excluirnos con argucias legales y, luego, en diseñar la trampa del 25 de abril. Escondieron las urnas, cambiando casi todos los horarios de votación, lo que nos llevó a actuar con escribano e impugnar 60 urnas. Pese a que, sospechando la maniobra, todos nuestros compañeros concurrieron una hora antes del ingreso del primer turno, en muchos casos "llegaron tarde". El ejemplo más aberrante es el de Zaniello, donde la urna debía abrirse a las 10 de la mañana pero a las 5 "ya habían votado todos", según se le informó en la puerta a nuestro fiscal, al que nunca se lo dejó entrar. El resultado fue 74 votos para la verde y 0 para la Naranja, el total del padrón. Un hecho incomprensible para los propios trabajadores del taller, que dijeron estar divididos entre dos opciones: votar a la Naranja y cortar el carné sindical en repudio a la burocracia (esa fue también la actitud de los compañeros de Fagra, que firmaron un acta negándose a votar en rechazo al sindicato). Es decir: el resultado de Zaniello tal vez habría sido exactamente el contrario. Como en el represivo Talleres Morales donde se dio un contundente 30 a 1 en favor nuestro, fiscal de por medio. Las patronales, el Ministerio, los padrones El papel de las patronales fue más evidente en talleres donde el régimen interno es más despótico. En Farmográfica, el jefe de personal solicitaba ante la urna el nombre de cada votante; aun así la Naranja ganó por segunda vez consecutiva. En Clarín los supervisores organizaron la concurrencia a la mesa de votación incluyendo a un buen número de trabajadores de prensa. Lo mismo ocurrió en Crónica. Otro recurso fue inflar o restringir el padrón según el ambiente. En Su Papel, importante taller de la zona norte, intentaron hacer votar al chico que vende pan en la puerta. En Medoro, donde se rompió una larga tradición "verde" (quedamos 34 a 34) la interna exigía carné y documento, un rigor innecesario en una fábrica dónde todos se conocen. Igual conducta tuvieron los fiscales y presidentes de mesa verdes en todos los talleres donde se avizoraba una inclinación al voto Naranja. La extraordinaria tarea de nuestros fiscales y apoderados logró quebrar en parte el fraude y poner de relieve la tendencia de la base gráfica. En algunos casos los presidentes designados se negaron a alterar las cifras, dando un paso de ruptura con la corrupción. Los porcentajes En contraste con el 41% de las urnas fiscalizadas, en aquellas en que se nos impidió controlar, el porcentaje verde es grotescamente abrumador, al extremo que en 29 fábricas se dio el fenómeno de que ningún afiliado faltó a trabajar el día de la elección y todos votaron a la Verde. Ese porcentaje de presentismo no existe en ningún país ni gremio del mundo. En ese cuadro la elección fabril general cae a poco más del 30%. Ganamos en la mayoría de los lugares donde tenemos influencia. En Interpack II, lo mismo que en Buschi, perdimos por unos pocos votos pero con muchos no afiliados y revelando una clara tendencia favorable a la Naranja. Fue muy importante el triunfo en Donnelley (ex Atlántida), aunque también se desdibujó por la desafiliación. Con márgenes disímiles perdimos en Lombardo, en Berkes, en Ciccone, en Unión y en Indugraf, todos los cuales mostraron igualmente apreciables votaciones naranjas. Los votos de la burocracia se concentraron en pocos lugares: los diarios - salvo Diario Popular- , los jubilados y la OSPG, son por ahora sus bastiones. La continuidad del trabajo En los meses que transcurrieron desde la puesta en pie de la lista hasta hoy, recogimos más de un centenar de nuevas relaciones, entre activistas y delegados que reclaman nuestra colaboración para organizar sus talleres, disputar elecciones internas y preparar la lucha por las reivindicaciones de cada lugar. Un gran eje de nuestra campaña fue la denuncia del acuerdo salarial miserable que se firmó y la exigencia de que se reabra la discusión con paritarios electos y un monto votado en asamblea general. En esa línea seguirá nuestro trabajo taller por taller. La elección demostró que si la burocracia iba dividida, como inicialmente se presentó, podíamos disputar la dirección del sindicato. La Naranja emerge de esta campaña reafirmada como una corriente clasista de masas y una extraordinaria juventud militante que se prepara para recuperar el sindicato en un nuevo escenario: la enorme crisis de la burocracia, la fundición del rol de Ongaro y el cuadro inflacionario y de luchas obreras que marca el agotamiento de la política kirchnerista. Miguel Bravetti

martes, 15 de abril de 2008

ESTOS SON NUESTROS CANDIDATOS

Comisión Directiva Titular Miguel Bravetti Secretario General 43 años. Secretario General de Interpack (planta 1) desde 1998. Trabaja en el sector Pegado desde hace 11 años. Dirigente de la Agrupación Naranja Gráfica. Fue candidato a Secretario de Organización en las elecciones generales del 2002 y a Secretario General en el 2004. Sergio Siebenberg Secretario Adjunto 41 años. Secretario General de A. L. Morvillo. Es maquinista de Encuadernación desde hace 15 años. Dirigente de la Agrupación Naranja Gráfica. Fue candidato a Prosecretario de Organización en las elecciones del 2002. Pablo Viñas Secretario de Organización 28 años. Congresal por la oposición, ex delegado de AGR-Clarin, trabajó en el sector impresión, fue despedido en la huelga del 2004 y reincorporado sin tareas, actualmente se encuentra en juicio de reinstalación. Dirigente de la Agrupación Naranja Gráfica. Fue candidato a Secretario de Organización en el 2002. Hugo Padula Pro Secretario de Organización 35 años. Secretario General de Donnelley (ex Atlántida) desde el 2006. Trabaja en el sector impresión desde hace 15 años. Integra la agrupación Gráfica Clasista. Alberto Soruco Secretario de Presa 36 años. Miembro de la Comisión Interna de Interpack (planta 2) desde 2005, trabaja en el sector Pegado hace 14 años. Gastón Banega Pro Secretario de Prensa 27 años. Miembro de la Comisión Interna de Diario Popular desde el 2006. Trabaja en el sector impresión desde 1999. Noemí Romero Secretaria de Actas Congresal por la oposición. Ex delegada de Ciccone Calcografica. Trabaja en el sector revisado desde 15 años. Fue candidata a Secretaria de Asistencia Social en las elecciones generales del 2004. Baltasar Ataides Secretario de Asistencia Social 59 años. Secretario General de Lombardo. Gráfico desde hace 30 años. Actualmente trabaja como maquinista de impresión en Lombardo. Vicente Narváez Pro Secretario de Asistencia Social 42 años. Miembro de la Comisión Interna de Indugraf desde 2005. Es maquinista del sector Doblado. Sebastián Rodríguez Tesorero 31 años. Miembro de la Comisión Interna de Morvillo desde 2003. Dirigente de la Agrupación Naranja Gráfica. Trabaja en el sector Encuadernación como Control de Calidad. Leonardo Soule Pro Tesorero 27 años. Miembro de la Comisión Interna de New Press desde 2002. Trabaja en Pre-Prensa desde 1999. Fue candidato a Secretario de prensa en las elecciones 2002.

martes, 18 de marzo de 2008

¡QUE SE OFICIALICE LA NARANJA GRAFICA!

La burocracia ongarista se ha negado hasta el momento a oficializar a la Lista Naranja. El hecho corona una larga cadena de irregularidades e ilegalidades, que denunciamos ante el Ministerio de Trabajo y ante la Justicia, dirigidas a proscribirnos de las elecciones del 25 de abril. La Naranja cumplió en exceso el número de avales requeridos (presentamos casi 1.500 aunque sólo necesitábamos 380) y su lista es una de las más representativas de toda nuestra larga historia: delegados de ambas plantas de Interpack, de Morvillo, de AGR-Clarín, de Donnelley (ex Atlántida), de Diario Popular, de Ciccone, de Crónica, de Transtex, de Indugraf, New Press, Imprefin y de decenas de talleres más. La burda excusa invocada para proscribir es el supuesto no cumplimiento del "cupo femenino", algo redondamente falso ya que entre los 48 candidatos que presentamos en tiempo y forma, figuran las siete compañeras correspondientes al 15 por ciento, distribuidas en 13 cargos "expectables" como ordena la ley. Digamos de paso que ya en la convocatoria se fijó mal el porcentaje femenino y sólo se modificó luego de nuestro reclamo, o sea que la cosa venía barajada así desde el principio. La crisis del ongarismo La verdadera razón de la tentativa de proscribirnos es la crisis rampante del propio oficialismo. La división que corroe al ongarismo no es de ahora, y sólo pudo armarse una boleta única por un acuerdo precario que dejó varios "heridos y muertos"; entre otros a la presidenta de obra social y al titular de la Lista Verde. En su calidad de apoderados legales, ambos firmaron con nosotros un reclamo ante el ministerio de oficialización de ambas listas, de entregar los padrones a la Naranja y de respetar la más amplia fiscalización. Los enfrentamientos entre las dos o tres fracciones en que se divide La Verde no responden a diferencias de principios sino a una cruda lucha de camarillas que se disputan la sucesión de Ongaro y el control de las cajas. En este cuadro de choques internos y bronca creciente desde abajo, la participación electoral de La Naranja se les hace intolerable; tanto, que una alternativa que se barajó fue la suspensión de las elecciones y prórroga del mandato de la conducción actual por un cierto tiempo. La Naranja rechaza de plano esa variante. Sin asambleas generales ni ninguna otra instancia de intervención libre y colectiva de la base gráfica, las elecciones - aún estás elecciones amañadas y manejadas discrecionalmente por el oficialismo- son la única oportunidad para que la oposición y el conjunto de los gráficos se pronuncien. ¿Moyano también juega? El otro factor de peso en favor de una exclusión de la oposición es el pacto del gobierno y Moyano. Ese pacto supone barrer con las direcciones combativas y suprimir la democracia sindical. No es descabellado pensar que sea el mismísimo camionero quien esté detrás de alguno de los grupos (ya tiene una injerencia importante en Crónica). Los delegados de base que hoy se suman a la lista oficial no deben ser cómplices de esta maniobra nefasta que borra de un plumazo todo lo que se dijo y dice sobre la tradición y la historia del primer sindicato argentino. La Lista Naranja Gráfica llama a todo el gremio a impedir esta proscripción: detrás de ella entregarán las paritarias y se reforzará la dictadura patronal que hoy sufre el gremio. La agrupación apela al ministerio, a la justicia y el jueves 13 de marzo se moviliza al ministerio de trabajo. Todas estas medidas fueron resueltas en un numeroso plenario de delegados de la lista. Miguel Bravetti (Candidato a Secretario general por la Lista Naranja)

miércoles, 12 de marzo de 2008

OTRA BATALLA PARA RECUPERAR EL SINDICATO GRAFICO

Se presentó la Lista Naranja La Naranja Gráfica librará otra batalla para recuperar a un sindicato histórico y combativo, que ha sido reducido a la impotencia por la buroracia de Ongaro. Un numeroso plenario de delegados y activistas proclamó las candidaturas y delineó un programa clasista frente a las paritarias, para las elecciones del próximo 25 de abril. Se presentan cincuenta candidatos, todos miembros de comisiones internas, congresales o ex delegados de unas 25 empresas, y más de 1.400 avales de un centenar de lugares de trabajo. La Lista está encabezada por Miguel Bravetti y Sergio Siebenberg, secretarios generales de Interpack (planta 1) y Morvillo, dos talleres con trayectoria de lucha e importantes conquistas. La lista cuenta, además, con dirigentes de AGR-Clarín, de Interpack (planta 2), de Indugraf, de New Press y destacados activistas de Crónica y Ciccone. Una mención aparte merecen los jóvenes delegados de Diario Popular, Donnelley (ex Atlántida) y Transtex. Es también el caso de Talleres Unión, una empresa de gestión obrera. La campaña por la lista nos permitió tomar contacto y abrir un debate con infinidad de nuevos compañeros. Sólo la falta de tiempo impidió concretar la incorporación de varios delegados más. La emergencia de una nueva generación obrera que busca abrirse paso, contrasta con el abatimiento de un sector del gremio abrumado por la miseria salarial, la descalificación, las jornadas de doce horas obligatorias y sin pago extra, el trabajo en negro y por agencias, la violación permanente del convenio y de la ley, el despido arbitrario que amenaza a cada gráfico. El otro dato relevante es la división que sufre la propia burocracia. Hay una disputa por el control del aparato y la caja. Llegaron a presentarse dos listas, aunque finalmente la capitulación de "los viejos" (Alli-Fondevila) permitió armar una boleta única (digamos de paso que todas estas maniobras son posibles por el manejo discrecional de la Junta Electoral). Un cálculo elemental sugirió a ambas facciones postergar la resolución del conflicto para después de abril. Aún bajo la completa regimentación de la actividad sindical y con las características desiguales que mencionamos, las próximas elecciones pueden ser entonces una gran oportunidad para recuperar a nuestro sindicato. Miguel Bravetti (candidato a Secretario General)

jueves, 15 de febrero de 2007

POR UNA PARITARIA "DESDE ABAJO"

El gobierno dibujó escandalosamente el índice de inflación - luego de despedir a la directora del INDEC - para ponerle un techo a los reclamos salariales. Pese a las declaraciones de Moyano sobre la “libertad de negociación” es sabido que la CGT ya acordó con el presidente las pautas con que se manejarán las próximas paritarias (a cambio de, entre otras cosas, lugares en las listas electorales). La proximidad de la paritaria gráfica coloca en discusión otra vez algunas cuestiones fundamentales: En primer lugar el método de esa paritaria; es decir si como siempre serán los “dirigentes” quienes decidirán nuestro salario y condiciones laborales sin ninguna consulta o si le corresponderá a la base y al cuerpo de delegados debatir y resolver. Y en segundo lugar el contenido de la negociación; o sea si la paritaria se reducirá a un “trámite” para formalizar pequeños ajustes pautados de antemano o representará la oportunidad de luchar por un verdadero aumento y el mejoramiento de las condiciones de trabajo. Por un aumento del 50 por ciento Desde el 2001 los salarios gráficos cayeron estrepitosamente, en primer lugar como consecuencia de la devaluación y luego por efecto de las “clausulas de absorción” incluidas en los sucesivos acuerdos que permitieron a las patronales ir descontando los incrementos de los básicos de los ítems adicionales y pagos en negro que se cobraban en la mayoría de los talleres (recordemos que las escalas no se movieron por casi una década). Con la excepción de unos pocos talleres más organizados el resto quedó virtualmente “congelado” o recibió una fracción de los aumentos; empresas como AGR – Clarín o Ciccone que antes casi duplicaban las escalas hoy se ubican apenas por encima. Hasta aquí las paritarias han servido entonces para empujar el promedio salarial hacia abajo, colocando a la mayor parte del gremio en torno a una escala de “subsistencia” que arranca en 1.020 pesos y llega - para la categoría 10 que supone años de oficio - a escasos 1.780 pesos, muy lejos de los 2.400 que marca la estadística oficial como el valor de la canasta familiar. La lucha por revalorizar el trabajo gráfico requiere un esfuerzo de conjunto, superar los reclamos atomizados por taller y poner a todo gremio “en tensión” por un aumento del 50 por ciento en la perspectiva de alcanzar un mínimo igual a la canasta familiar, que es lo que correspondería. La Lista Naranja proponer llevar este planteo al debate de las asambleas de fábrica. Las condiciones de trabajo Un segundo aspecto a encarar son las condiciones de trabajo. Luego de cuatro años de publicitada reactivación la explotación de la mano de obra es más intensa que en el pasado. La producción se ha multiplicado con casi nula inversión y creció el trabajo precario – impulsado por las patronales y el gobierno y consentido por las burocracias sindicales. En nuestro gremio hay más de diez mil compañeros contratados, muchos de los cuales están hace años “en período de prueba” o como “eventuales”, dos variantes muy extendidas de fraude laboral, sin que el sindicato haya movido un dedo para modificarlo. La cuenta de retrocesos en materia de conquistas es interminable: se perdió la insalubridad en Tintas, en los Diarios ya casi no se respetan las jornadas reducidas, en grandes empresas como AGR se violan los descansos de sábado y domingo, no se cumple la prohibición del trabajo nocturno para las mujeres, en infinidad de talleres la jornada legal de ocho horas y el pago de los porcentajes por extras son recuerdos y las condiciones de higiene y seguridad son pésimas. Un capítulo especial lo merece el abandono de las categorías, que no se tocan desde el ´75 (pese al compromiso de readecuarlas a mediados del año pasado). En una industria con gran reconversión tecnológica semejante “agujero” es un crimen; encuadernadores de trilateral, preprensa de CTP, rotativas de ocho cuerpos o controles de calidad por ejemplo carecen de cualquier referencia convencional, lo que permite que las patronales digiten categorías y funciones como se les cante. Hay que promover una amplia discusión y reunir a las comisiones de rama, electas por asamblea como marca el estatuto del sindicato, para elaborar un anteproyecto que readecue todas las categorías y establezca qué funciones corresponde a cada una. Un programa para las paritarias En contraposición con lo que viene ocurriendo hasta ahora, en que la directiva, en el mejor de los casos “informa” a un puñado de delegados sobre lo ya resuelto, proponemos un programa y un método para encarar una genuina discusión paritaria con plena participación de la base. La Naranja Gráfica exige que las bases discutan y resuelvan, para convertir a la paritaria en una instancia de movilización del conjunto del gremio por nuestras reivindicaciones, impulsando asambleas en cada fábrica para elaborar un pliego cuyos ejes deben ser la recuperación de la insalubridad para Tintas, el ordenamiento de las categorías, la efectivización de todo el personal contratado con más de tres meses de antigüedad y un aumento general del 50 por ciento. Asambleas para votar paritarios por rama y plenarios del cuerpo de delegados son exclusiones de ningún tipo. Para que el convenio no sea un papel impreso sin correspondencia con la realidad como lo es hoy para gran parte del gremio el sindicato - junto al cuerpo de delegados – debe encabezar una campaña y recorrer cada lugar de trabajo fiscalizando la aplicación efectiva e inmediata del convenio; realizando allí donde haya irregularidades asambleas del personal con presencia de delegados de otros talleres para votar las medidas de lucha y acciones legales necesarias para que las empresas respeten el convenio colectivo. En síntesis: partiendo del estado de desorganización actual proponemos un mecanismo para poner en marcha a todo el gremio y culminar en una gran asamblea general de bases que refrende un anteproyecto elaborado desde abajo y vote el plan de acción para imponerlo.